La tomé de la mano y me dirigí al ático para que se calmara y descansara un poco después del tormentoso momento que la hice pasar, me siento culpable porque mis padres son demasiado invasivos y no les importa nada respecto a mi, espero que ahora piensen mejor las cosas y se den cuenta que cuando lo engañan a uno tiende a tomar malas decisiones, como les dije ya soy un adulto y creo que merezco un poquito de respeto en mi vida privada aunque en el fondo sé que siempre se van a inmiscuir. Creo que mi madre sabe algo que yo no y sospecho que no me lo dirá hasta que llegue el momento o hasta que yo mismo lo descubra, me duela o no. —Debo irme, creo que ya ha sido suficiente de irresponsabilidades en esta ultima semana Napoleón – me informa Jena con más confianza. —¿Por qué no dejas que yo

