El camino a Liam fue tranquilo, no había señas de ningún enemigo, una vez que llegamos, un grupo de guardias junto con el rey Ezra nos recibieron con amabilidad. Comenzamos a hablar sobre el cargamento de alimentos: frutos frescos, verduras, carne seca y algunas conservas, al igual que harinas de trigo y alguno otros cereales. En verdad era una carga bastante amplia y completa. Realmente este reino tenía la capacidad de producir grandes cantidades de alimentos, y sus técnicas de conservación de los mismos eran en verdad muy efectivas, lo que les permitía tener varias bodegas con diferentes tipos de productos. Al principio me pareció extraño que un pueblo tan pequeño reuniera tanto aliento, pero en el comercio, ese era su fuerte. Ellos carecían de algunos productos. Sobre todo, aquellos

