Con cada año que pasaba, conseguir aliados que nos pudiesen proveer víveres era cada vez más difícil, teníamos que recorrer distancias más largas y de alguna manera Hashim continuaba enterándose y atacando al pueblo que nos proveía alimentos. Con este conocimiento, muchos otros pueblos se negaban a hacer tratos directos con nosotros, la única manera era contratando mercaderes que nos consiguieran los víveres, y eso resultaba más difícil y costoso. Los enfrentamientos entre Krad y el dragón de fuego, cada vez se hacían más frecuentes, arriesgando a mi dragón a salir herido, si bien en fuerza eran equitativos, en tamaño tenía una mayor ventaja y al parecer cada vez se volvía aún más fuerte. Krad presentía que el verdadero alfa se estaba debilitando, cediendo de esa manera su dominio sobre

