—¿Hacemos las pases? —Susurra Tae entrando a mi habitación. —No. —Farfullo. —Vamos… te lo merecías. Además ya pasaron 2 días —Niego… desde ese día que me dejo excitada y se fue no soporto ni verlo. Me imagino que por eso hoy se apareció por aquí, para que lo perdonara, sólo digo que la venganza es dulce y eso no se va a quedar así. —Déjame tranquila. —Corto de tajo… salgo de la habitación a pasos rápido y llegó al refrigerador por algo de jugo de durazno, mi favorito. —Te quiero llevar a un lugar que te va a encantar, ¿vamos? —Eso si me llama la atención, aun así mi orgullo no me deja aceptar y solo niego. »No es nada malo… —Lo detallo bien y sigo negando. —Te va a encantar, te lo prometo. Tengo mucha curiosidad. —¿A dónde me llevaras? —Pregunto al minuto. —Es una sorpresa,

