Envió el mensaje con unas cosquillas en el estómago, no debería jugar con fuego porque me voy a quemar y no quiero eso, termino de pasar la lista y reorganizar los nuevos libros, habíamos recibido una donación, de muchos ejemplares interesantes, me llevaría unos cuantos hay uno en específico que llamo mi atención es la historia de un piloto de fórmula uno, su autora se hace llamar Sweetbracca, lo que mas me gusta del libro es su nombre un trato con el amor, me había enamorado así que este pequeño se iría a casa conmigo, mañana era sábado por lo que podía descansar hasta el medio día y volver aquí en la tarde, esta seria mi ultima semana en este turno, luego empezaría a buscar donde hacer mis practicas para después esperar el tan anhelado acto de grado, había luchado mucho por esta carrera, ahora tendría que brillar como la luna, incluso mas que las estrellas, regreso al escritorio y por instinto reviso el email, efectivamente tengo otro correo suyo, no se porque me hace sentir de esta forma pero me asusta.
De: Miguel Simonovic
Asunto: un trato
Fecha: 26 de julio 2020 16:48
Para: Darilet cervantes
Querida señorita:
Acepto el trato.
Miguel Simonovic
Presidente de Simonovic internacional Group.
Espera ¿Qué? ¿De qué trato habla? Es solo un pequeño refrán, oh Dios mío no puede ser he retado al millonario más codiciado del país, en definitiva era mujer muerta.
Las horas pasaron volando, y en todo ese tiempo me negué a responder su mensaje, no quería problemas, no me gustaba jugar en territorio desconocido, además sin conocerlo estaba causando un efecto muy raro en mi que no me gustaba para nada.
Como todas las noches me aseguro de cerrar bien y entregar las llaves en la vigilancia, siempre era la misma rutina pero lo que me daba miedo era cruzar el campus a media noche mas sin embargo me toca, camino corro como loca, directo a las habitaciones de chicas, por suerte el camino se hace corto, al llegar a mi habitación, Dani como cosa rara no esta, asi que decido preparar algo, no había comido en todo el día, mientras preparo un rico te y un emparedado, me quedo viendo por la ventana la linda noche, algún dia todo va a cambiar, tendré mi propia casa, y mis cosas, me gustaba mi intimidad, quería trabajar muy duro para pagar la hipoteca de mis padres el lunes tendría que ir al banco, tenia un poco de dinero guardado quería saber si con eso podía retrasar por un tiempo el embargo de la casa, por lo menos hasta que pueda pagar unas cuantas facturas, todas las noches e preguntaba ¿Qué estarán haciendo mis padres? ¿comerán?¿me extrañaran, porque yo si los extrañaba un mundo.
Había pasado muy buena noche a pesar de acostarme tarde, también me levante un poco tarde, me di una ducha, colocándome un lindo vestido de verano recogí mi cabello en una moño alto, no era amante a los vestidos consideraba que las personas con un poco de peso no podemos usar vestidos, Daniela insistía en que tenia buen cuerpo, pro sabia que era mentira, muchas veces me había usado como objeto de burlas, cosa que me molestaba pero no le daba importancia nosotras éramos muy distintas. Al llegar las doce ya iba por el campus cuando me consigo a tom
—Que hermosa te vez dari— dice haciéndome sonrojar
—Gracias ton, ¿vienes de la biblioteca?.- pregunto para cambiar la conversación.
—Si, mi tía te esta esperando.- me dice resignado
— Debo irme ton.- digo dándole un beso en la mejilla
Al llegar a la entrada, la señora Margot ya me espera, es que acaso era un perro sabueso que podía rastrear mi aroma, siempre era lo mismo parecía una película
—Buena tardes señora, hoy estoy a buena hora.
—Llegas tres minutos tardes—dice mirándome sin ninguna expresión
—Oh , lo siento, no sucederá de nuevo—digo viendo el reloj tenía tres minutos de retraso pero por el amor de Dios si eran solo tres jodidos minutos.
—Hoy nuevamente te quedaras sola, sabes que hacer—dice con su bolso en mano y se va, dejándome con la boca abierta.
Algo estaba ocurriendo jamás me dejaba sola y ya tenia tres días en lo mismo, ¿será que estaba enferma? Le preguntare a ton cuando lo vea nuevamente, entro y arreglo un carrito de libros que habían entregado, eliminando a los chicos de la lista, la computadora se enciende y es el sonido de el correo quien me avisa que algo ha llegado a la bandeja, pero como carajos si no había iniciado sesión, seguramente la deje abierta anoche, reviso mi buzón y es un mensaje de miguel, empiezo a sudar por el efecto simonovic, este hombre me trae de los nervios, abro el mensaje y lo que dice me deja a un peor.
De: Miguel Simonovic
Asunto: TU
Fecha: 27 de julio 2020 13:02
Para: Darilet cervantes
Querida señorita:
Si mi información es correcta estas justo ahora trabajando en la biblioteca del campus de la universidad de Harvard lo que me hace pensar que eres estudiante o trabajas allí, pero como soy un hombre de retos y me gusta ser ganador, pasare hoy a conocerte, por favor no te escondas, espero seas tan linda como escribes, siento cierta curiosidad, solicite tu información, no lo negar espero no quise ver tu foto, este juego me entretiene, señorita sin rostro
Miguel Simonovic
Presidente de Simonovic internacional Group
Mi alma cae a mis pies, el jodido simonovic sabia todo de mi, definitivamente sentía vergüenza, seguro descubrió la deuda de la hipoteca y las innumerables facturas sin pagar, estaba realmente nerviosa, no puedo concentrarme de esta manera siento que me baja la presión.
Habían pasado tres horas desde su ultimo email, el cual no respondí estaba muy nerviosa, cada vez que alguien entraba miraba directo a la puerta, había decidido calmarme necesito respirar, me voy a la sección de medicina, debía arreglar unos libros que no estaban en su lugar cuando un chico toca mi hombro
—Hola, tus eres Darilet—pregunta con tranquilidad
—Hola, si déjame acomodar este libro y te atiendo—digo sin darme la vuelta, cuando termino me doy la vuelta sacudiendo mi vestido.
Ahora si dime en que puedo ayudarte.- digo levantando mi rostro, encontrándome con el chico que aprecia en las portadas de todas las revistas de este país frente a mi estaba miguel simonovic.