Leah. Lo veo entrar con una morena despampanante, esta trae un bebé en brazos que no puedo creer que sea suyo ya que tiene un cuerpo envidiable. Nos han vendido la imagen de que los angeles son de piel blanca, pero esta chica tiene que tener el rostro de uno. No puedo creer hasta que punto llego mí estupidez y además ¿ Que es esta casa? ¿ Algún alojamiento secreto para sus amantes?. Por Dios, ¿tienen un bebé?. Mí cerebro empieza a imaginar escenarios de él y la rubia del bar, de él y la morena que lo acompaña, mí cabeza empieza a doler horriblemente y creo que siento los oídos entaponados. - ¡No estoy celosa!- me repito la misma oración una y otra vez mientras lo veo enseñarle la sala a la chica que no borra la sonrisita estúpida de su cara; posa la mano en su espalda indicándole las

