capítulo 6❇️

1642 Words
Leah. Llevo días con esto atorado en el pecho y la verdad es que nose que diablos me pasa por la cabeza; estoy próxima a mí boda, tengo mí prometido y tengo una puta vida feliz. ¿ Entonces porque diablos me siento tan vacía ? No puedo pegar un ojo en las noches desde que vi el ojiazul, el que esté peliada con Tonny no ayuda en nada, aparte de todo; el lunes pasado llegaron los los resultados de las investigaciones y resulta que el déficit financiero que presenta la empresa viene de parte de las cuentas que maneja la presidencia, es decir que viene de mí parte y yo no tengo idea de dónde demonios salió eso. La policía sigue investigando. Se han perdido millones de dólares y lo que más que jode es, que no me molesta como debería. Mí cabeza solo da para darle vueltas a la misma escena una y otra vez , y el protagonista de dicha encrucijada es nada menos que el señor Ashton. Elena tiene cuatro días fuera de la casa, según ella está enferma y se está quedando con un nuevo ligue. Pero yo creo que sigue molesta por el hecho de que mí compromiso sigue en pié, Elena es mí mejor amiga y con esas palabras me quedo corta, pero está llena de líos emocionales y por ende, no es la persona indicada para juzgarme. Con los informes de los últimos movimientos de cuentas de todos los cabezillas de la empresa, me di cuenta que en realidad se está quedando en un hotel y me molesta el hecho de que siga haciendo pataletas por lo mismo. Me enrumbo hacia mí casa y de camino me detengo a comprar algunas chucherías y cosas que me faltan en la cocina,con Elena fuera y Tonny en uno de sus tantos viajes a Rusia, me abstengo de cocinar, pero aún así me gusta tener la alacena suplida de cosas naturales, mí mamá es excelente cocinera y fiel creyente de que aunque se tengan mil personas de servicio, una esposa debe cocinar a su esposo, así sea una vez por semana. A fin de cuentas, terminé superando sus dotes culinarios. Pero es un secreto eh. Llego a casa y me dispongo a tomar una ducha, lleno la bañera y dejo que el agua tomé la temperatura perfecta. Lleno una copa de vino y la dejo reposar en un mueble mientras me deshago de mis prendas de vestir. Una vez en bragas tomo mí copa y entro al baño. Hecho una mezcla de aceites que me regaló mí padre al agua. Son excelentes relajantes y me encanta como queda mí piel después del uso. Me sumerjo a la bañera y dejo el agua llegue hasta la altura de mis hombros. Siento como toca cada fibra de mí piel y luego de terminar una botella completa de vino, mí mente al fin aleja las preocupaciones y siento la paz entrando a mí sistema. Poco a poco voy perdiendo la noción del tiempo mientras me quedo dormida, todas las noches en vela tienen que haberme tomado factura, por ende caigo rendida en los brazos de morfeo. Mi paz durá poco, siento que me hacen presion hundiendome en la bañera de un todo, al principio lucho por salir a flote, pero la falta de aire merma mí fuerza y la carne que rasgo enterrando mis uñas en los brazos de mí atacante, es lo único que siento. La espuma no me deja detallarle la cara, solo puedo decir que es un hombre y demasiado fuerte, puedo alardear de una fuerza descomunal, sin embargo entiendo que moriré ahogada en mí bañera, sin siquiera haber tenido la oportunidad de luchar. Veo fragmentos de mí vida pasar como flashes y me siento miserable, tengo veintiocho años maldita sea, me dedique a estudiar y luego a trabajar, no he cumplido mí sueño de ser madre y lo peor es que nunca le he hecho daño a nadie. Me lleno de rabia y el impulso me da para tomar la fuerza suficiente de mover un poco mí atacante y tomar una bocanada de aire. Mí cerebro grita una sola orden. Huye Trato de salir, pero me encuentro desorientada, logro ponerme en pie y saco un pie del agua, pero mí atacante, el cual ahora noto que trae un pasa montañas, arremete contra mí, haciéndome caer golpeándome la espalda y la cabeza en el acto. Me siento impotente y pequeña, empiezo a pensar en mis padres mientras las fuerzas vuelven a abandonarme. ¡Dios, no quiero morir así ! El peso del maldito abandona mí cuerpo y salgo lo más rápido que puedo, tomo una profunda bocanada de aire y salgo del agua arrastrando el peso de mí cuerpo. Tengo la vista nublada, pero alcanzo a ver la lucha que se libra en mí cuarto. Solo puedo ver los golpes que se propinan los dos hombres, tomo una bata, envuelvo mí desnudez y salgo; dudo en pasar por el lado de los hombres que se enfrentan a muerte, y reconozco a Ashton en el acto. Paso por su lado y empiezo a correr. Salgo fuera de la casa pidiendo ayuda, pero es tarde y vivo en un vecindario súper tranquilo. Se escucha un fuerte estruendo dentro de la casa y alcanzo a ver la figura que se lanza desde mí ventana, cae en el toldo y luego en el suelo, se levanta y sale huyendo por el lado que da Al bosque. Lo reconozco como mí atacante, pues aún trae el pasa montañas, así que me devuelvo a la casa temiendo lo peor. Veo al ojiazul al pie de la escalera y mí cabeza entra en coltó circuito. El pecho se me comprime al caer en cuenta de que puede estar muerto por mí culpa, un charco de sangre lo rodea, me agachó y trato de tomar su pulso. - Al menos se equivocaron y me mandaron al cielo- dice abriendo los ojos - no creo que pueda haber nada tan hermoso en el infierno- Le dedicó una sonrrisa soltando el aire contenido, pongo su cabeza sobre mis piernas y tocó su cara, no se ve nada golpeado. -¿Te sientes muy mal?- pregunta estúpida. - No, ya casi lo tenía, pero me entretuve tratando de quitarle la máscara, tengo un fetiche de mirar la gente a la cara mientras me los calgo, pero saco un arma y me disparó al hombro, por eso la sangre, me dio un mareo y caí de las escaleras- - No escuché ningún disparo- me exalto - porque no hablaste antes, hay que llevarte rápido al hospital- - No puedo ir al hospital, déjalo estar- lo veo sentarse- y la pistola traía silenciador- Salgo en busca del botiquín. Lo ayudo a tomar asiento en el sofá y rechaza la ayuda que le ofrezco, así que le acerco una mesita y me voy a la cocina. Me alegra haber comprado verduras y demás, así puedo hacerle un poco de sopa. Termino con la tarea, mientras lo observo jadear mientras limpia la herida. Su torso se encuentra desnudo, mis ojos se pasean por los brazos fornidos y el abdomen trabajado. Siento la saliva liviana y me reprendo a mí misma por las imágenes que llegan a mí cabeza. El olor a sopa me hace abandonar el acoso, así que me giro para servir dos platos, los tomo y voy a hacerle compañía. - La bala entro y salió, así que es como una cortada- al parecer mí cara de susto de seguro exigía explicaciones, lo ayudo a colocarse una venda y va a lavarse las manos. Mí ojos viajan a su trasero cuando se levanta, este hombre al parecer es como el buen vino, porque los años en serio que le cayeron muy bien. Se sienta a mí lado y empieza a comer en silencio, dudo a la hora de abrir la boca, pero tengo que agradecer su ayuda . - Gracias por ayudarme- cierro la boca al percatarme de que nose que demonios hacía Ashton en mí casa. - De nada Leah, y si en tu mente te preguntas que hacía yo aquí, siempre estoy a tu alrededor- su respuesta me impacta, pero trato de tomarlo con calma, si en serio siempre está a mí alrededor, en algún momento habrá tiempo de preguntar detalles. - Bueno, al menos tus delirios de acosador sirvieron para salvarme la vida; no es que sea mal agradecida, pero ¿porque no entraste antes? - - Tuve una urgencia y tus vecinos amablemente me dejaron usar su baño- Mis vecinos son una pareja de ancianos que nadie casi visita, se mudaron aquí poco después de nosotras y siempre se mantienen al margen . - Cuando salí, vi al viejo Liam parado en la ventana con rifle en mano y fue el quien me dijo que alguien hubiese forzado tu ventana hacía unos minutos- - Entiendo, gracias de todos modos si no fuera por ti, yo ni lo estuviera contando- No le veo buen semblante, lo veo un poco ido y no me gusta su aspecto . - ¿Seguro que no quieres ver un medico?- -Si, solo tome muchos analgésicos y me estoy quedando dormido- -Bien- pienso ofrecer que se quede a dormir, pero no me parece buena idea, soy una mujer comprometida y no se vería bien ¿Que tal si Tonny llega y lo ve aquí? Por otro lado le debo la vida y no puedo arriesgarme a qué conduzca en el estado que se encuentra, se esta quedando dormido. - puedes quedarte, si quieres claro- - La verdad te agradecería mucho el que me dejes dormir contigo, digo en tu casa- Le dedico una sonrrisa, disimulando el sin fin de sentimientos encontrados al verlo tan vulnerable. Capítulo largo, por la espera e. -
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