"Papá, ¿puedo usar mi teléfono para llamar a un compañero de clase sobre un proyecto grupal?", preguntó Ellie con dulzura. "¿Quién es tu compañera de clase, Ellie?", preguntó. Ellie no estaba segura de por qué le importaba, dado que no conocía a ninguna de sus amigas, pero lo atribuyó a una afirmación de control. "Su nombre es Evan y está trabajando en la sección de nuestro proyecto que necesito", respondió Ellie. "Está bien, Ellie, adelante. Pero como te estoy dando este permiso, claro que tendrás que hacer algo por mí", reflexionó. A Ellie se le encogió el estómago y los nervios la dominaron al instante. Había olvidado que a un esclavo no se le concede nada sin que se lo gane. "Llama a tu compañero de clase, por supuesto con el altavoz, pero mientras estés hablando por teléfono tend

