"Sí, ese es mi papá", dijo, sin poder mirar atrás. "Me encantaría pasar el rato", dijo tímidamente, sentándose en la barra. La falda que su padre había elegido era tan corta que sintió su trasero desnudo tocar el taburete. "Genial, déjame llevarte estas bebidas", dijo Evan con un guiño. Ellie se sentó en la barra esperando su regreso, buscando en su mente algún plan. Evan era tan amable y... normal; además, apenas se conocían. No podía imaginar cómo conseguir que pasara de un beso casto a follarle la cara en menos de un día. Pensó en la pornografía que su padre la obligaba a ver a diario como parte de su entrenamiento y en el archivo de audio que se repetía cada vez que conducía. Vio las expresiones vacías y serenas en los rostros de los esclavos mientras eran utilizados por sus Amos. Nu

