—Para mí lo es. —No me mojó, al contrario, me puso triste. Odié verlo. Solo lo terminé de ver por Melissa. —¿Porque es incesto? —Porque cada minuto que lo veía, sentía que solo servía para distanciarme de quién he creído como a mi verdadero padre. Contuvo la respiración mientras se ponía rígido, pero esta vez no era solo su polla. —Sabes que siempre te he querido. Quizás no como el padre de tu amiga, pero aun así te quiero. Esas fueron las frías palabras de mi padre. Mientras se apoyaba en mí con una erección furiosa, nada menos. —No importaría si no me lo contara cada vez que la veía, ¿sabes? Saber que era su padre quien la cogía por detrás, a pelo y sin protección, elevó el sexo a otro nivel. Su papi, que había estado luchando contra novios por ella, tomando cartas en el asunto y

