Seguí a mi hermana a través de los pasillos de la casa de su nueva manada. Parecía un lugar agradable, y tengo que decir que no pude evitar notar una diferencia en su actitud… su aura. Parecía mucho más tranquila… segura… feliz. Y, no puedo mentir, le quedaba bien. Esta no era la misma Bailey que había dejado nuestra manada hace unas semanas. Tal vez estar cerca de Miles la había estado arrastrando más de lo que nos dimos cuenta. La noticia de que él había sido su compañero destinado me había sorprendido profundamente. No voy a mentir. También me dolió, considerando el hecho de que lo había amado en secreto durante tanto tiempo, y ella había sido suya todo el tiempo… destinada a él… y luego rechazada por él… y nunca dijo una palabra a nadie de nosotros. Y, por supuesto, luego yo también m

