CAPÍTULO VEINTIDÓS: REENCUENTRO CON EL PASADO — Estás muy callada —declara—. ¿Sucede algo? Me aferro a su agarre y dejo que nos guíe al compás de la música. He intentando por todos los medios distraerme y olvidar el desafortunado encuentro, pero ha sido una misión imposible. Cuatro años y aún continúa afectándome. ¿Dejará de hacerlo algún día? — Todo está bien —hago lo posible por que mi afirmación parezca verdadera—. He disfrutado de la fiesta más de lo que pensaba hacerlo. — Entonces Riley puede darse por satisfecha. — La noto un poco decaída —comento en un intento de desviar el tema—. ¿Conoces el motivo? Niega—. Quizá te parezca altiva y extrovertida —expone—. Pero en realidad es muy reservada. No ha sido la misma desde que volvió de Francia. Suspiro—. Algo me dice que dejó un am

