14 de agosto de 2017. Hora: 9:03 am Es confuso. Muy confuso. Quisiera poder contártelo todo de golpe, pero… esa sensación, esa manía que tengo de nunca sentirme sola puede llegar a ser, además de irritante, muy intensa cuando se lo propone. Una vez que el chico desapareció, caminé alrededor de la casa. Tratando de encontrarlo, nadie desaparece así de la nada. O al menos eso creí. No recuerdo el momento exacto en el que comencé a correr, solo sé que no podía detenerme. ¿Por qué? Porque una nube de humo me rodeo comenzando a asfixiarme y parecía que mientras más corría más se pegaba a mi alrededor. Tampoco sé cuánto tiempo duro. De la nada… todo se quedó en calma. Escuché una voz diciendo mi nombre de una manera escalofriante y casi siniestra que me provoco escalofríos. Te encon

