21 de agosto de 2017. Hora: 2:25 am Sé que es tarde, pero no he logrado pegar un ojo en toda la noche. Hoy estaba ahí, a punto de entrar a mi casa luego de pasar toda la tarde en el consultorio del psiquiatra. Al instante de pisar el piso de la sala, supe que algo no andaba bien. La aterradora sensación regreso y me golpeo en la frente como si de un martillo se tratara. El demonio regreso. Ya no me parecía apropiado llamarlo fantasma. El apelativo le quedaba corto. La casa estaba completamente silenciosa. Envuelta en una completa penumbra. No estaba muy segura de sí había alguien dentro porque la verdad parecía como si estuviera abandonada. El ambiente se sentía más frio, más pesado… cargado de energía negativa. Un escalofrió se abrió paso por mis nervios en el momento en el qu

