28 de agosto de 2017. Hora: 5:29 am No podía respirar. Su mirada irradiaba ira. Algo parecía estar clavándome una daga en la garganta, porque por más que lo intentara mis pulmones no querían funcionar con normalidad. Se acercaba lentamente, mientras yo retrocedía, lastimándome con varios objetos a la vez. No hacía más que mirarme fijamente. No lograba ver su rostro, se veía un poco borroso. Sin embargo, logré enfocar por tan solo un segundo sus ojos. Oscuros como un abismo. Por un momento juré que los había visto en algún lado. Clavo los ojos en un cuadro familiar que hay a mi lado. Y eso fue todo. Desapareció. Cassie.

