Me pasé los siguientes dos días analizando todo lo que había leído y escuchado. Aunque ya sabía un poco mas, no era suficiente, pero en mi corazón ya tenía la idea de que algo había sucedido, solo me quedaba averiguar que había sido con exactitud y luego encontrar la manera de demostrarlo. Aun no planeaba decirle nada a mamá, porque lo que escuche son solo rumores, sean ciertos o no. Pero seamos honestos, son buenos con los rumores, porque hay algunos de ellos que si bien para ellos son rumores, yo se que son ciertos.
Llamé a la tía y le expliqué un poco lo que había averiguado, ella también estuvo de acuerdo conmigo, respecto a eso de que hubo algo mas. Dijo que aunque las cosas en el pasado para ellas no fue lo que esperaban, ni tampoco fue lo que querían, aun así la conocía lo suficiente para saber que no cometería ese tipo de errores, su responsabilidad es mas alta de lo que parece. Me confeso haberse sorprendido mucho en esa época y fue la razón por la que nos dio asilo.
Me dedique a guardar todos los papeles, fotografías e información que había acumulado y me vestí con el uniforme del trabajo. Era un ajustado traje n***o, luego baje al primer piso donde me encontré a los Príncipes preparados para salir. La Princesa estaba junto a su guardaespaldas y yo fui directo al Príncipe que me sonrió al verme.
—Buenos días niño, pensé que tendría que irme solo y de paso gastarme tu sueldo, que bastante alto es —Dijo irónicamente, es un completo idiota.
—Siento llegar tarde alteza —Le di una reverencia y me preparé para salir.
—¿Te encuentras bien? Es raro que no te ofusques —Murmuró el y yo lo ignore por completo.
—Alteza, tenemos que irnos —Dije finalmente— El día sera muy largo —Al final solté un suspiro de fastidio y me preparé para mi espantoso día.
Caminamos hasta la limusina donde nos esperaba el chofer, el viaje fue mas lento de lo normal. En realidad fue súper lento, demasiado lento, la limusina iba tan lento que sentí ganas de golpear al chofer. Creo que el Príncipe pudo notar mis intenciones porque puso su brazo en mi hombros y me dio una mirada de “no lo hagas”.
—¿Por qué va tan lento? —No le hice caso y me dirigí al chofer que me observó por el retrovisor.
—Es mas seguro para su alteza —Fue lo único que me contesto mientras se ponía los lentes.
—Discúlpame pero no te estoy diciendo que te pases todos los semáforos en rojo, pero hasta esa bicicleta va mas rápido que nosotros —Dije lo último apuntando a un niño de diez años en bicicleta, sentí la risa del Príncipe.
—Esta es la velocidad que siempre uso para llevar a su alteza —Dijo y se dirigió hacía adelante, hice un puño con la mano y lo golpee contra mi pierna mientras me mordía el labio.
—Cálmate, ¿Cual es el apuro? —Hablo el niño mimado a mi lado, le lancé una mirada furiosa y el se encogió de hombros.
—Mira, ya nos pasaron cinco bicicletas, cuatro motos, ocho autos y tres personas a pie. A este paso llegaremos cuando mi pelo tenga canas —Espeté todavía mas molesto y las risas del chico a mi lado eran cada vez mas ruidosas.— Cuidado con el perro, no vaya a ser que le rompamos una uña y tengamos que pagarla —Lo último lo dije en tono de broma, obviamente yo estaba frustrada y el chico a mi lado retorciéndose de la risa— Hasta mi abuela conduce mas rápido —MI frustración iba en aumento. ¿Qué mas podía hacer? Nunca me había pasado algo así.
—Siempre me aburro mucho en el camino, solemos salir dos horas antes porque vamos muy lento pero hoy me estoy divi... —Se detuvo cuando escucho una voz por fuera de la ventanilla.
—Si va tan lento mejor conduzca una bicicleta —Dijo un hombre sacando la cabeza por la ventanilla.
—Usted debería conducir mas lento, esto no es pista de carreras —Contestó el chofer sin perder los estribos.
—No gracias, no creó que el trafico pueda soportar dos tortugas —Dijo el señor y desapareció, el chofer su puso rojo y yo me reí bajo.
—El príncipe no va a morir solo por aumentar un poco la velocidad —Dije yo y al final parece que el tipo entendió porque aumento a cuarenta. No es mucho pero es mejor que ir a veinte.
El restó del viaje paso mejor, si bien no se aumento mucho la velocidad, al menos ya no veía bicicletas pasándonos pero si autos y estuve rato contándolos. El Príncipe parecía muy animado, se notaba que hacía mucho tiempo que no reía y hoy fue bastante peculiar. Soy una persona impaciente que pierde los estribos con mucha facilidad, el es mas del tipo tranquilo y el chofer ni hablar, como pudo discutir tan bien con el hombre, si soy yo le grito y le saco el dedo del medio.
¡Soy muy rebelde!
Paramos en un semáforo en rojo y esperamos mientras dos perros pasaban acompañados de sus dueños, una niña tomada de la mano de su papá y una viejita que cruzaba agarrada del brazo de una chica un poco mas grande que yo. Era bueno saber que ellos nunca serían atropellados por nosotros y si llegara a pasar lo máximo que se pueden romper es la uña o desacomodarse el peinado. Me pareció bastante divertido ahora que no íbamos a veinte por hora.
—Es bueno saber que el chofer no es un peligro para la sociedad —Dije yo sonriendo y el Príncipe también sonrió. Aunque el no lo admitió, pude sentir que también le hizo gracia al chofer.
—Esas personas estarán seguras si hay personas como el chofer al volante —El príncipe me siguió el juego.
—Ya cállense los dos, no saben que no se molesta a una persona cuando esta al volante. Es peligroso niños —Dijo molestó y nosotros nos reímos, nunca había tenido un momento así pero me había gustado mucho, tanto como la primera vez que mi tía me llevó al parque.
Luego de media hora mas de viaje de lo que debería, se supone que en veinte minutos debíamos llegar pero nosotros tardamos una hora, finalmente llegamos. Se suponía que tanto el Príncipe como la Princesa tenían una entrevista. No tengo idea de porque tenían una entrevista como si fueran celebridades, pero así es la vida.
Estuve alrededor de dos horas parado afuera del camerino esperando que el Príncipe saliera, como soy su guardaespaldas debo estar afuera esperando por el y asegurándome de que nada malo pasé. Solo fue un rato cuando finalmente salió y lo acompañé al lugar donde se dictaría la entrevista. Debe ser complicado estar siempre en esa situación, mamá decía que las entrevistas la hacían sufrir muchísimo.
En ese momento recordé la primera vez que vi al Príncipe en televisión, siempre digo que mamá no me permitía ver tele pero ese día pude y lo vi dar una entrevista, tenía creó que unos quince años y supongo que el dieciséis o diecisiete. Nos llevamos solo un año, el problema es que yo aun no cumplí años pero el si, esa es la diferencia.
Mamá me contó un poco sobre la época en que la mamá de Agustín lo tenía en el vientre, me dijo que ella había estado embarazada antes pero como se enteró que su esposo la había engañado con otra durante mucho tiempo y posiblemente estaba embarazada de el, ella lo perdió, acabaron divorciándose y como los Reyes de ese entonces querían que ella fuera la Reina, acabaron por casarla con mi papá y le dieron el trono.
Tengo entendido que mi tío se hizo cargo de ese bebe aunque al final resulto no ser suyo, mamá me dijo que en un ataque de odio le puso un polvo abortivo en la comida pero por suerte no perdió el bebe. Ella estaba molesta, no entendía porque tuvo que perder a su bebe cuando se suponía que era la víctima en todo y esa mujer que había sido la amante de su esposo por todo un año; tendría a su bebe y encima podría incluso ser de su esposo.
Fue muy triste esa situación para ella, pero si bien con papá tuvo sus líos, ella me confesó que el siempre fue su verdadero amor. El verdadero amor no lastima, no daña, no hiere pero por sobre todo no se comparte, es dulce, honesto, leal, fuerte y hermoso. Ella dijo que todo lo que existía para ella en el amor, estaba todo en mi papá. Mi tío fue un doloroso amor, de esos que vienen a destruirte y abandonarte, mi padre en cambió fue ese amor que viene a reconstruirte y enseñarte a amar. Eso es lo mas importante, enseñarte a amar y a ser amado.
Me hubiera gustado mucho conocerlo, mamá siempre habla maravillas de el y se jacta del maravilloso hombre que era. Hubo un momento en que estuvo confundido entre mamá y mi tía, hubo un momento en que fue débil y la engaño con ella pero... al final, ambos lograron encontrar la manera de acomodar su matrimonio y cuando eso paso, todo se volvió fácil. Eso fue lo que mi tío no pudo hacer, por eso su matrimonio con mamá no funciono.
Mirar la entrevista me hizo viajar al pasado, era lindos verlos hablando. Por el momento solo les hicieron preguntas banales pero la cosa se estaba volviendo intensa cuando arrancaron a sus vidas personales. La gente esta muy interesada por saber de la vida amoroso de los Príncipes, es un extraño problema de chusmerio que tienen y se vuelve muy irritante. ¿A quien le importa si el Príncipe tiene novia, novio o abuelo? Viejos chusmas.
—¿Qué hay del amor para nuestros jovenes Príncipes? —Dijo el presentador, pero yo sabía que preguntaría eso.
—A mi ni me vean, no tengo intenciones de tener pareja aun —Contestó la Princesa sonriendo a la cámara.
—Yo estoy en eso, no me apuren —Largó el Príncipe y todos estallaron en ruidos.
No es la primera vez que pasa, cuando se subían fotos del Príncipe con chicas, las personas enloquecían. Sobre todo las mujeres, comenzaban a escribir mensajes envenenados diciendo que ella era poca cosa para el, luego el lo desmentía diciendo que solo era una amiga. Pero las cosas van a seguir así hasta que el finalmente se decida a blanquear y conseguir una novia.
Todos lo tienen en la mira, como heredero al trono necesita una mujer a su lado para convertirla en Reina, presumirla y que le de hijos que puedan en el futuro pelearse por el trono, tal y como mi padre y tío hacían. No les gusta la verdad, pues lo siento con el alma y mas que con el alma, así es la vida por mas duro que suene. Aunque ahora que lo pienso, ¿Por qué la vida es dura? ¿A quien mierda se le antojo que fuera así? Ni idea.
—La Princesa no tiene interés amoroso en absoluto —Murmuró seguro el presentador y ella negó con la cabeza.
—Dije que no tengo intención de tener novio, nunca dije que no tengo un interés amoroso. Todos nos enamoramos, es normal —Concluyó ella, la verdad es que es muy sabia la niña y buena para cerrar bocas.
—Entiendo, esperamos pronto tener mas noticias —Dijo el hombre y dirigió su mirada al Príncipe que miraba el suelo— Usted dijo que estaba en eso, acaso hay posibilidades de conocer a la futura Reina —Dijo sin rodeos el irritante señor.
—¿Reina? ¿No quiero una Reina? —Hablo entre irónico y serio. Cabe destacar que esa es una combinación muy muy rara. ¿Por qué no querrá Reina? A lo mejor quiere ser soltero siempre para poder salir con muchas chicas y ser un playboy.
—¿No quiere una Reina? —El presentador parecía confuso, creó que la confianza de las chicas de volverse Reinas esta cayendo.
—No —Dijo seco.
—¿Por qué alteza? Si se puede saber claro —Añadió el hombre, supongo que para no verse descortés.
—Soy gay —Dijo sonriendo, la cara del presentador fue épica, la mía casi se cae al suelo y de golpe escucho un “crash” creo que fue el corazón de todas las mujeres del país. Su Príncipe no esta disponible.
—Es una suerte para los hombre —Finalizo su hermana y sonrió.