Mantuve los ojos cerrados por bastante tiempo, en un ataque de ceguera le di al gatillo pero a este punto me doy cuenta que hice mal y que la venganza no me llevaría a ningún lado. ¿Es necesario haberle dado al gatillo de un arma para poder diferenciar la justicia de la venganza? Eso era exactamente lo que me pasó y lo peor fue que nunca escuché el disparo, supongo que es porque estaba aturdido, la prueba esta en que no escuchaba los gritos de la gente a mi alrededor. En ese momento siento que alguien me quita el arma y me abraza, ese olor a perfume tan característico de el me hace reconocerlo. Abrí los ojos y deje liberar unas lágrimas acumuladas, nunca me había sentido tan tensionado como en este momento, la ira había cesado y sentía un hueco muy profundo en mi pecho, era una sensación

