Mi madre me sonreía, traté de acercarme a ella, pero, a cada paso que daba, ella estaba más lejos. Le hablaba, pero no me contestaba, se limitaba a sonreír. Sin dudas es un hermoso sueño. Hace mucho que no soñaba con ella. Sentí un extraño calor en la mano. Me revolví incomoda en mi cama. Quería seguir durmiendo. Pero era inútil, cuando me despierto luego de dormir mucho no puedo volver a hacerlo. Abrí los ojos. Primero me asuste y me desubiqué. No estaba en mi habitación. Estaba en un cuarto sin color, pequeño y ordenado. Mi habitación no es para nada así de ordenada. Dirigí mi mirada al calor de mi mano y vi a Kaidan dormido agarrándola. De pronto todos los recuerdos de esa noche vinieron a mi mente. La llamada, la pelea, el disparo, la herida. Volví a fijar la vista en él. Se lo veía pa

