Era la hora de Biología y, gracias a dios, la ultima de hoy. Esta profesora en serio me odiaba, no sé por qué, pero creo que es porque nunca le presto atención y me saco la nota más alta.
El carente de materia gris de McGee me miró cada un minuto con cara de asesino serial. Debe ser porque lo dejé en ridículo.
Al fin terminó la hora de sufrimiento, viendo cómo la profesora hablaba sobre átomos con un pedazo de espinaca entre los dientes...
Salí del aula y, antes de hacer un paso más, sentí el piso contra mi cara. Con la peor cara de asesina serial, me di la vuelta a ver quien fue el idiota que me puso el pie. No me pareció raro ver a Melody riéndose mientras se le colgaba del cuello a McGee. Él tambien se estaba riendo. Me levanté del piso, sacudí el horrendo pantalón que elegí para hoy y caminé hasta mis amigas que, al parecer, vieron todo, ya que ellas tenían Historia en el salón de al lado.
-Voy a reventar a ese estúpido y a esa zorra. -dijo Stacy, apretando los puños-
-Tranquila, tigresa... No haras nada. -hice que relajara sus músculos cuando posé mi mano en su espalda- Es parte del papel que ejerzo en el colegio... Ya sabes...
-Es momento de hacer que te respeten... -dijo Jess seriamente-
-Tal vez luego... -empezamos a caminar a los casilleros, los nuestros estaban juntos-
-Jemma, creo que vi un auto espiando en frente del colegio... Era n***o y no tenía patente... -comentó Jess-
-Vaya. Y creí que la agente era yo. Qué observadora... Yo tambien lo vi. Voy a asegurarme de que no me siga. Tranquilas, chicas.
-Ten cuidado, Jemmy, pueden ser peligrosos...
-Nenas, ¿Saben que hablan con una chica entrenada para matar, cierto? -levanté una ceja-
-Si, lo sabemos.. -aseguró Stacy riendose-
-Si alguien nos escuchara, diría que estamos locas. -rió Jess-
-Lo sé... -salimos al estacionamiento y Troglodita McGee estaba estorbando en mi auto con su queridísima Melody-
-Muevan sus traseros de mi auto. -dije al llegar con las chicas-
-¿Es tuyo? -dijo con burla la muy teñida de Melody- Ya, seguro...
- Soñar es gratis Jemma... -comentó el cavernícola-
-Seguro. -dije cortantemente para darle la razón al retardado- ¿Por qué no van al auto de Kaidan y hacen sus cosas allí?
-Al parecer alguien ganó confianza en estas vacaciones -dijo Melody mirándome de arriba a abajo-
-Eso y quinientos mil grandes... -me susurró Jess al oido y yo reí-
-¿Qué tanto le murmuran ustedes? -dijo "Tetas"-
-Eso a ti no te importa, ¡No te metas con ella!. -dijo Stacy defendiéndome-
-Ya, dejemos ver a la fracasada el auto de sus sueños. -se apartó McGee de mi camino-
Un placer enorme invadió mis venas al ver las caras de sorpresa de los muy idiotas cuando me vieron sacar las llaves del Corvette y hacer que se abra automáticamente el seguro. Entré y esperé a que las chicas entraran para arrancar... Por el retrovisor vi la roja cara de rabia de Melody al ver que era cierto... Pobre ilusa, se cree que no puedo comprar este auto...
-¿Vieron su cara? -rió Jess exageradamente-
-Eso tienen por idiotas. -dijo Stacy- Les hubiera redecorado el rostro con mis manos...
-Tranquis, chicas... -miré por el espejo retrovisor y vi que no me seguía el auto n***o sin patente- Al parecer el auto de esta mañana no me sigue...
-Qué alivio. -hasta eso habíamos llegado a la casa de Stacy- Adiós, chicas -besó la mejilla de Jess y la mía, y bajó del auto para luego entrar a su casa-
-Ese idiota de McGee algún día tendrá su merecido. En algún momento tendrás que enfrentarlos, Jemma... -dijo Jess-
-No creo que sea necesario, Jessy. Yo sé que nada de lo que dicen es cierto, y las personas que me importan también lo saben, saben que no soy fea, ni pobre, ni rata de biblioteca, ni aburrida, Y MUCHO MENOS INÚTIL E INDEFENSA... Con que ustedes lo sepan me basta... Además, seria injusto para ellos pelear contra mi. -logré hacer que sonría- ¿Ves que tengo razón?
-Lo sé, pero me molesta que tengan el ego tan alto.. -me miró- Oye... ¿Ya te ascendieron?
-No, papá no quiere sacarme del departamento de Recuperaciones, me dice que es lo mío, y no es así. Odio tener que rescatar gente. Y sé que si me ascienden voy a trabajar con John y capturar criminales de alto riesgo. Me pagarán mas.
-Ese John... ¿Te gusta?
-No me gusta, Jess. Es bueno y lindo pero no es mi tipo... Además es la mano derecha de papá. Lo matará si salgo con él...
-Tu padre... Siempre tan amoroso. -sonreí- Cariño, mañana iremos de compras te guste o no, odio esa ropa que usas.
-Hablamos de esto, Jessy, uso esta horrible ropa porque es necesario. ¿Te das una idea de cuanta ropa sexy tengo en casa? Hacer de infiltrada o camuflarse tiene una gran variedad de vestuarios... En las fiestas elegantes a las que tenía que ir, debía usar lo más provocativo para seducir al objetivo..
-Lo sé, pero para el colegio necesitas algo lindo y casual... Además... -se rascó la nuca... No es buena señal-
-Ademas qué, Jess. -levanté una ceja-
-Es que... -hizo otra pausa-
-Jess, sabes que no puedes ocultarme nada. -le recordé-
-Tu padre nos dijo a Stace y a mi que cambiemos tu armario para vestir en el colegio. Dice que tienes que ir lo mejor posible para despistar a los mafiosos que te buscan, y que ser la nerd es la peor opción. -soltó todo rápido y sin tomar aire-
-Mi padre es un metiche... Él sabe que odio la atención en el colegio, ¡HABLÉ MIL VECES CON ÉL!
-Tranquila, Jemm. Creo que tiene razón. Dime... Si eres un mafioso y quieres encontrar a alguien que se esconde de ti... ¿Buscarías a alguien que llama la atención?
-Estoy pensando seriamente en meterte en la agencia, Jessica.
-No me cambies de tema. -rió- Lo sé, soy muy buena... ¡ES QUE TÚ ME CORROMPES!
-Adiós, futura Agente de A.S.P.E. -me reí y besé su mejilla- Hasta luego, Jess...
-Adiós, preciosa. No olvides que mañana vamos a ir de compras. ¡Y no intentes persuadirme! -me señaló amenazante con el dedo-
-¡Adiós, tonta! -cerró la puerta y arranqué el auto-
Puse a todo volumen la canción Back in Black y frené en un semáforo en rojo.. Me quité los anteojos sin aumento y los arrojé al asiento del copiloto.
Vinimos muy apretadas las tres adelante. Estoy pensando en comprarme algún auto con cuatro asientos...
-¡Mierda! -me quejé al ver que rompí los anteojos-
-¿Con esa boquita dices "Mamá"? -Oh mierda, otra vez no-
-Con esta boquita también digo "Vete a la mierda, McGee". No me jodas. -esperé la luz verde y arranqué, el troglodita siguió conduciendo a mi lado, ¿Dónde estará su perra?-
-Bonito auto, nerd... No te tenia de roba-coches... -gritó para que yo lograra escucharlo-
-A ti no te tenia de acosador, pero aquí estamos... -grité desde mi auto- Mierda... -murmuré para mi misma mientras observaba cómo el auto que estaba estacionado en frente del colegio me seguía-
-No te estoy acosando, sólo quería molestarte. Adiós, roba-coches -se despidió y dejó de mirarme para doblar unas calles más adelante-
Me limité a perder el auto n***o que me seguía. No fue difícil, deberían mandar a alguien menos inepto que pueda capturar a una adolescente de diecisiete años... Aunque, claro, no pueden con la Agente Jemma Powell.
Llegué a mi casa, metí el carro al garaje y entré... Me dirigí a la cocina para buscar algo para tomar...
-Hola, enana. -saludó Tyler por detrás. Mis instintos de supervivencia se activan después del colegio, así que no llegó a hacer ni un movimiento que ya estaba en el piso con cara de dolor-
-Diablos Tyler. ¡¿Qué que mierda te dije de aparecer por atrás?! ¡Casi me matas del susto! -lo ayudé a levantarse- Agradece que no tenia nada peligroso cerca... Mi glock te había acabado, hermano...
-Me asustas, Jemma. -se agarró el codo- Espero nunca estar cerca cuando tengas tus herramientas de trabajo...
-¿Pensaste en lo que te dije?
-Ya te dije, Jemma, no quiero entrar a la Agencia... No es lo mío. Quiero una vida normal y segura para mi. No esconderme como lo haces tú.
-Okey... Me voy a hojear los libros de este año. Papá llega en la noche, hoy me toca cocinar a mí, así que nos vemos luego... -agarré el vaso de jugo que estaba sirviéndome antes de casi sufrir un infarto y subí las escaleras-
-¡Luego me haces las tareas! -gritó Ty desde abajo-
-¡Lo haré cuando pueda volver en bicicleta al colegio! -contraataqué y lo dejé callado-
Estuve unas dos horas hojeando todo, listo. Ya sabía todo lo del año entero. No tenía nada más que hacer. Lo único que no leí fue matemáticas, eso nos lo enseñaban a medida que pasaban las clases. Y, bueno... En educación física trato de mantener un ritmo normal para que no sospechen. Mis compañeras son unas flojas y se cansan por correr media hora.
Cuando los de la mafia italiana te persiguen por tres horas, sabes lo que es correr.
Eran las diez de la noche cuando menos me doy cuenta. Bajé a la cocina a preparar la cena para papá y Tyler...
-¡Tyler! -llamé- ¡TYLER! -nada- ¡Maldita sea, Tyler, contesta o te dejo sin cenar
-¿Pueden callar tus alaridos de loca? -dijo entrando a la cocina- Están los chicos aquí y sabrán que eres tu mi hermana. Saben que tengo una, pero no saben que eres tu. ¿Quieres que lo sepan?
-No quiero. ¿Qué prefieres para cenar? ¿Pollo o pastas?
-Pollo...
-Bien. Ve, que de seguro el gay de McGee te extraña. -me reí-
-Él no vino. No sé por qué. Dijo que vendría... -se encogió de hombros- Desde el colegio que no se nada de él. De seguro esta con Melody.
-Esa zorra... Como sea, en media hora quiero a esos simios fuera de casa o saco uno de mis juguetes y pruebo puntería con ellos.
-Señor, si, Señor -hizo un saludo militar- Está bien, Jemma, de todas formas iban a hacerlo...
Salió de la cocina y yo me puse a cocinar el pollo con papas. En una hora esta todo listo, los platos están en la mesa de la cocina, donde siempre comemos con mis dos hombres favoritos y al fin llega papá..
-¡Hola, anciano! -abracé a mi padre y besé su mejilla-
-Hola, enana... -dejó unos papeles en la mesa- ¿Y Ty?
-¡Aquí! -entró Tyler a la cocina y saludó a papá- ¿Qué tal el trabajo?
-Bien, tengo una nueva misión para ti, enana, luego de comer te explico... -me miró-
-Y yo ya me preguntaba qué era lo que te frenaba... -me reí- Si, puedo cumplir misiones. Ya me sé todo lo de este año...
-Bien... Comamos, muero de hambre. -se aflojó la la corbata, se quitó el saco y se desabrochó dos botones de la camisa y las mangas-
Entre risas y chistes, pasamos la comida. Papá nos contó que un hombre loco fue a decir que habían secuestrado a Obama. Todavía no saben cómo se enteró ese sujeto de la existencia de la agencia...
-Y bien... ¿Cuál es mi próximo objetivo? -dije cuando terminé de lavar los platos-
-Al parecer fue secuestrado esta tarde antes de llegar a su casa. Lo espiaron fuera del colegio y lo interceptaron a unas cuadras del centro comercial. Llamaron a sus padres diciendo que lo tenían y que querían cien millones de dolares por él. Están dispuestos a pagarte quinientos mil si tú lo rescatas...
- ¿Tanto dinero? -pregunté sorprendida-
-Son gente importante... Políticos...
-¿Quién es la victima, papá? -preguntó Tyler-
-No le digas.. Él no quiere nada de esto. -bromeé- Ya, anda. Dime.
-Tienes que rescatar a Kaidan McGee, el hijo del gobernador, el amigo de tu hermano...
-¡¿Secuestraron a Kaidan?! -gritó Ty-
-Que lo maten. -dije, cruzándome de brazos-
-¡¿Estás bromeando?! ¡RESCÁTALO, JEMMA! -Tyler me zarandeó-
-¿Con las cosas que me hace? Pff. Claro que no.
-Jemma, ¿Qué te enseñaron en la academia acerca de lo personal? -me regañó papá-
-"Nunca mezcles lo personal con lo profesional" -dije rodando los ojos- Bien, iré por ese idiota y más le vale tratarme como la mismísima reina de Inglaterra después.
-Qué alivio, Jemma... Gracias -dijo Ty- Con razón no vino hoy...
-Creo que vi cuando estaban vigilándolo... Jess y yo notamos un auto n***o sin patente en la entrada del instituto, creí que me seguían a mi, y después lo vi cuando me crucé con McGee en el auto. Ahora me cuadra... ¿Quién lo tiene y dónde?
-Los traficantes de armas del sur de California lo tienen en la casa de playa de uno de sus jefes... Deberás tener cuidado, Jemma. Mañana en la noche irás.
-Genial, ahora tengo que salvarle el trasero al imbécil de Kaidan McGee, no podría ser peor.