Narra Anthony Las emociones pueden jugarnos malas pasadas, lastimosamente muchos carecemos de inteligencia emocional y no podemos controlar lo que sentimos. Los momentos de euforia, enojo, tristeza, nos lleva a actuar de manera desmedida y eso es comprensible, pero lo que no puedo comprender, es que era lo que yo experimentaba en ese momento para besar a mi asistente. De regreso al hotel no me sentía bien, me costaba tanto dirigirme a ella, verla. Luego de hablar como un par de loros, volvimos en completo silencio, no podía, no tenía la moral para dirigirme a ella. Llevo casi dos horas caminando de un lado a otro en mi habitación, estoy siguiendo paso a paso de lo que pasó en la noche para comprender lo que me hizo actuar de esa manera. —¿Qué te llevó a actuar así? —me pregunté al v

