Capítulo 5

1084 Words
Han pasado cinco días. Cinco días en los que he estado conviviendo con mi tío y a decir verdad hay algo en el que no me termina de cerrar. Es decir, no lo sé, quizás sean paranoias mías o tal vez mis instintos están alertándome de algo. Él ha demostrado ser buena persona, pero aun así hay algo en su mirada que me incómoda. Fría, escalabrosa, a veces muy cariñosa y otras que son indescifrables para mí. Podría decir que James también se ha esforzado un poco de más para que nuestra relacion...¿mejore? ¿fluya? En fin, dejo mis locos pensamientos mientras fijo mi mirada al frente. Nos encontramos almorzando, hoy es miércoles y luego de una larga jornada de colegio que siento agotada y hambrienta. —Vaya veo que tenías hambre ¿no es así pequeña?— —Si, cocinas delicioso— alago diciendo la verdad, este hombre tiene buena mano para la cocina. —Gracias linda— —De nada— digo tomando un poco de jugo— ya terminé, voy a subir a darme una ducha y luego bajo ¿vale?— —Vale linda— Subo de manera rápida y voy directo al baño. Hice la propuesta con el fin de pasar un poco más de tiempo con él, es lo que me recomendó mi amiga Cat  ya que le hablé sobre nuestra situación y ella asegura que lo único que hace falta para que nos llevemos mejor es un ligero “empujoncito”. ** Luego de lavar mis dientes y secar y peinar mi cabello me dirijo al armario. Saco un short color n***o, una mangas larga verde y unas medias largas, que llegan hasta un poco más arriba de mi rodilla del mismo color que la parte de arriba. Si, se podría decir que mis pijamas son algo especiales. Digamos que me gusta estar cómoda y verme bien en casa. Algo de estilo, de hecho, heredé eso de mamá, ella decía que debemos vernos bien en todo momento, no solo por el exterior, sino que una buena imagen siempre te alegrará el día. Me coloco unas pantuflas de gatito negras y me dirijo abajo. Ahí se encuentra el tío James, en la sala sentado en el sofá ya cambiado de ropa y con un recipiente de helado en sus manos. Se ve muy relajado y algo ido, a decir verdad. —Vaya ¿habré tardado tanto que hasta le dio tiempo de bañarse y bajar?— —Si, digamos que si tardas demasiado en la ducha— vaya creo que lo dije en voz alta… Es algo que suele sucederme mucho, el hablar conmigo misma externamente. —¿Compraste helado?— digo entablando una conversación. Vaya, que buena manera, Adara. Porque no hay tema más interesante que el helado ¿cierto? —Si, sé que tu favorito es el de frutos del bosque, así que compré un pote de ese sabor y uno de chocolate para mí— —Uhh que delicioso gracias— digo tomando el pote de helado con una cuchara y sentándome junto a él. En la televisión sonaba la película “El Inquilino”, al parecer recién había comenzado ya que se mostraba la escena en la cual el protagonista llegaba a su nueva casa. Me sentí muy cómoda, la atmosfera estaba tibia y a eso el añadirle que estoy sentada en un sofá tan cómodo lo vuelve un plan perfecto. Pasaron unos treinta minutos en los cuales yo aun no pude terminar de comer mi helado, el cual ya estaba que parecía sopa, cuando James pregunta algo que me saca de mi ensueño. —Adara ¿aún no has dado tu primer beso?— casi me atraganto con su pregunta. Vamos a lo mismo otra vez. —¿Qué! No?! Solo han pasado cinco días desde que me lo preguntaste— —Lo sé, pero en cinco días puede pasar cualquier cosa— dice dejando su pote en la mesita de vidrio que se encuentra delante del sofá, yo lo imito. Me hizo mucha gracia ver que en mi pote había más sopa que helado. —Ya te lo dije, todavía no he conocido a ningún chico en el cual confiar como para dar ese paso— le digo mirándolo a los ojos, él se acerca más a mi. Ok, esto se está volviendo un tanto incómodo. —¿Y tú confías en mi?— no digo nada ya que su pregunta me toma por sorpresa. Es decir, es obvio que aún no confío en él, pero cuando él sostiene mi mentón con su mano deje de analizar la situación. Acerca su cara a la mía al igual que sus labios los cuales une de manera lenta y suave. No pude siquiera hacer un mínimo movimiento, quedé totalmente helada. Me besó. Me está besando. El hermano de Papá me está besando. Yo simplemente me encuentro en shock, con los ojos abiertos cuan albóndigas gigantes mientras James juega con mis labios. ¿Juega con mis labios? ¡Wacala! Logro reaccionar y me levanto de golpe del sofá separándome de manera inmediata. A este punto mi cara estaba totalmente caliente por la pena y el enojo. —¿Q-qué crees que haces?—digo tratando de sonar calmada— ¿Por qué demonios lo hiciste?!— —Creo que es obvio por qué lo hice, cariño— dice levantándose y acercándose a mí, yo retrocedo por instinto. Lo primero que hago es mirar todo a mi alrededor, alertándome por si algo malo llega a pasa. —¿Pero de que hablas? No puedes hacer este tipo de cosas ¡Eres el hermano de papá! ¡Mi tío!— —Si, si lo soy ¿y sabes que más soy?— no logro responder, solo me limito a verlo— Soy el primer y único hombre que va a estar contigo por el resto de tu vida, Adara— Al escuchar esas palabras y ver su rostro completamente serio, mis alarmas se encienden y decido analizar la situación antes de salir corriendo. Siento como mis piernas quieren dormirse en el proceso, mi mente está atacándome y dándome ordenes sobre lo que debo hacer pero por alguna razón, no logro conectar los cables suficientes para que las ideas lleguen a mi cabeza. Empiezo a contar los escalones al mismo tiempo en que mi respiración comienza a fallar, y lo escucho venir detrás mío. Esto no está pasando. Esto no puede estar pasando.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD