Había visto a algún que otro lobo por el pueblo. Conocía al Alfa Austin y su unidad, así como a su compañera Sloan, así que entendía que había muchos otros por ahí, y podía oler la diferencia entre un m*****o de la manada y un lobo rebelde. Entendía la diferencia muy bien. “Nos quedaremos en casa unos días, tú y yo, cuidaremos de la casa y de todo el equipo de Maddie.” le sonrió. “Ve y desempaca tu equipo escolar.” ‘Ese Alfa.’ Zara le envió un mensaje mental ‘Muy guapo.’ Ana no dijo nada, solo la miró, sabía cómo era Slade, había crecido con él y, sí, era atractivo. Pero la mayoría de los Alfas lo eran, es parte de su naturaleza. ‘¿No lo son todos?’, fue su único comentario. ‘¿Quién sabe? Me gustas tú y Maddie, no me interesa mirar a los Alfas.’ ‘Lo sé, ¿qué tan segura está Maddie de

