Ana Ella dejó que Maddie durmiera hasta tarde; había llegado muy entrada la noche y ahora sabía que Austin no era su Compañero. Si lo hubiera sido, Maddie habría dicho algo o habría vuelto marcada y unida, y no lo había hecho. Pero estaba claro que la habían pasado bien otra vez. Maddie estaba completamente desparramada en su cama, y normalmente a esta hora ya estaría despierta y con los ojos bien abiertos. Ana cerró la casa, dejándole a Maddie una nota en la puerta de su habitación para avisarle que ella abriría el café, que se tomara el día libre. Le dibujó una carita guiñando un ojo y escribió: "Creo que lo necesitas". Ana sabía que el Lobo Alfa había estado observando para ver si Maddie era su Compañera humana, y estaba dispuesta a apostar que Maddie habría amado ser entregada al Al

