Alianza o Guerra

1245 Words
CAPITULO 2 -Mamá moriría de la tristeza si levanto mi mano contra padre, maldición. Y gruñó de nuevo sin ver cómo podía salir de esta situación. Pensando en todo lo que había estudiado y entrenado para ser una líder preparada y fuerte para su manada, y su padre quería casarla con un idiota que no conocía, cerró sus ojos pensando en lo que sería de su vida y dijo para sí. -Si tan solo hubiera conocido a mi destino esto no estaría pasando. Ya que Neriam tenía veintiún años y aún no había conocido a su destino, cosa que no era del todo extraña; muy pocas personas lograban encontrar a su destino. Sus padres tenían treinta años de casados y no eran parejas destinadas, sino por elección, y realmente ella conocía a muy pocas personas que tuvieron la fortuna de conocer a su compañero destinado. Neriam no supo cuándo se quedó dormida; despertó cuando los primeros rayos del sol se filtraron en su habitación. Se incorporó de la cama y fue al baño a ducharse y prepararse para iniciar su día. Pensaba solo en que no quería verle la cara a su padre, pero sería imposible ya que se lo encontraría en el habitual desayuno familiar. Cuando estuvo lista bajó para ir a desayunar y ya todos la estaban esperando. Su madre, su abuela que vivía con ellos desde que enviudó, su hermana menor y su padre, que estaba en la cabecera de la mesa como siempre. -Por fin bajaste, Neriam, dijo Mónica con una sonrisa a su hermana. -Pensé que moriría de hambre de tanto esperarte. -No seas exagerada, Mónica. Buenos días, dijo Neriam mientras tomaba asiento. Disculpen la demora. -Bueno, ya podemos desayunar, dijo Malkael, y comenzaron a comer el desayuno. Neriam no levantaba la cabeza de su plato y comía en silencio. Todos conversaban y ella solo comía sin decir una palabra; estaba tan sentida con sus padres, aun que no quería abrir la boca para otra cosa que no fuera para llenársela de comida. Malkael la observaba desde su silla y podía sentir la hostilidad que emanaba del aura de su hija hacia él, pero continuó el desayuno sin dirigirse a ella. Cuando todos terminaron de desayunar, Malkael se levantó de su silla y caminó a su despacho. Luego de despedirse de su familia dio varios pasos y, sin voltear a ver a su hija, Neriam le dijo con su tono fuerte. -Neriam, acompáñame al despacho, y continuó caminando. Neriam dio un largo suspiro y se levantó bruscamente de la mesa; la silla donde estaba sentada se cayó y una de las empleadas que servían en su casa se apresuró a recogerla. Malkael caminó directo a su despacho ignorando el gesto de Neriam. Neriam siguió a su padre con un aura de hostilidad que hacía que todos se sintieran incómodos ante su presencia. Entró a la oficina de su padre y, mientras este se acomodaba detrás de su escritorio con calma, como si esta vez tuviera un as bajo la manga antes de hablar con su hija. Neriam lo miró con una calma letal, como si pensara en transformarse en ese mismo lugar y luchar a muerte con su padre por el poder de la manada con tal de no casarse. -¿Qué decisión tomaste?, dijo Malkael tomando un folio con un documento del escritorio. -¿Qué crees tú, alfa?, dijo Neriam con un tono retador a su padre, ya que jamás lo llamaba por su título a solas; solo lo hacía en reuniones formales como lo indicaban las normas. Malkael levantó la vista y miró a Neriam con su rostro en calma. -Entonces tu respuesta es no, dijo finalmente. Eso quiere decir que le daré la manada a tu hermana junto con la responsabilidad del matrimonio con el hijo de Patrick. -¿En serio vas a ser capaz de despojarme de mi derecho de heredar la manada, padre? Dijo Neriam con un tono incrédulo. -Esta decisión no la tomo para pasar por encima de tus sentimientos, Neriam. ¿Hasta cuándo te tengo que explicar el porqué de esta decisión? -Padre, entiendo muy bien lo que me dices, pero entiende que yo no me quiero casar por obligación con nadie. Sabes que puedo liderar la manada yo sola. ¿Por qué no confías en mí? Dijo Neriam con un tono derrotado. -Neriam, esta decisión no la tomo por llevarte la contraria. En este momento sabes muy bien que hay muchas batallas por territorio y que nos han amenazado más de una vez con tratar de tomar nuestras tierras. Una boda con el hijo del alfa Patrick nos dará la oportunidad de que tú y Gabriel Morrins puedan unir las manadas Lago Luz de Luna y nuestra manada Luna Llena para así consolidar los territorios, ejércitos y recursos; de ese modo haremos frente a tantas guerras por territorio que hay en todas las regiones. Neriam apretó los puños a sus costados, sabiendo que su padre tenía razón en gran parte de lo que le decía, pero ella jamás había creído que esa era la solución. Sin embargo, era la primera vez que escuchaba a su padre decir el nombre del hombre con el que la quería casar. -Neriam, sabes en el fondo que si te digo esto es porque confío en tu juicio, en que podrás tomar una decisión no solo por ti, sino por la manada que un día liderarás junto a tu futuro esposo como su Luna. Neriam miró a su padre y una lágrima corrió por su mejilla. -¿Cómo puedes hacer que me case con alguien que no conozco? ¿Acaso no temes que sea un mal hombre, que me maltrate y me haga sufrir? Una sonrisa burlona salió de la boca de Malkael. -¿Que te maltrate? Miedo le debe dar al padre de Gabriel de que tú lo maltrates a su hijo, dijo Malkael a Neriam, quien puso los ojos en blanco ante las palabras de su padre. -¡Papá! Vamos, ¿eso piensas de tu propia hija? -Neriam, con tu carácter y tu fuerza, ¿qué hombre se atrevería a maltratarte? Aparte de ser una alfa pura de genes, eres una gran guerrera excepcional. No veas este asunto como un capricho de tu padre; velo como una alianza para unir fuerzas o, por lo menos, date la oportunidad de conocer a Gabriel antes de rechazarlo por completo. ¿Qué opinas? Neriam miró a su padre y dijo: -Si decido no casarme, entonces ¿qué harás?, ¿obligarás a Mónica? No tendría que obligarla; le haría la misma propuesta, pero conociendo a tu hermana, ella con tan solo ver a Gabriel aceptaría de una vez, créeme. Neriam miró a su padre con enojo y se iba a marchar cuando, al darle la espalda para irse, este le dijo. -Mañana habrá una fiesta en la manada de Lago Luz de Luna. Te presentaré a ti y a tu hermana al alfa Patrick y luego de que conozcas a Gabriel tomas una decisión. ¿Qué te parece? Neriam volteó por encima del hombro y antes de salir le dijo. -Está bien, papá, pero si lo veo y me hace disgustar no respondo si le rompo la cara, y en vez de tener una alianza tendrás una guerra. Y salió de la oficina de su padre y se dirigió al campo de entrenamiento a descargar su frustración golpeando a algo o a alguien.
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