CAPITULO 13 El hombre miró a Neriam a los ojos y le respondió. -¿Cómo puedo creer en tu palabra si mira cómo me tratas? Neriam miró a Ronal y le dijo que lo liberara. Ronal asintió, se acercó al hombre y le quitó las esposas de plata que aún tenía puestas. El hombre movió sus muñecas y se puso de pie. Era más alto que Ronal y se veía más fornido, de hombros anchos y músculos marcados en sus brazos. Miró a Neriam a los ojos y le dijo finalmente. -No me has respondido, Alfa. ¿Cómo puedo confiar en tu palabra? ¿Cómo sé que no me matarás a mí y a mi familia después de que pase el año que me pides? Neriam puso sus manos detrás de su espalda y caminó hacia la ventana que estaba en su oficina. Miró a la lejanía y le respondió. -Pues ambos tendremos que confiar en la palabra del otro. Yo e

