El doctor había confirmado que se trataba de una torcedura, debía guardar reposo, así como poner algunas compresas frías o hielo en la zona para bajar la hinchazón, y tomar algunos fármacos si le dolía. Debía mantener el pies afectado elevado. Atendió a todas las recomendaciones junto a Alexander, quien aseguró al especialista que se haría cargo de su recuperación. La llevó a su piso, siendo esa la mejor opción, ya que estaría sola en el apartamento que compartiría con Mercedes, la chica estaba estudiando. Pero ella no quería ser ninguna molestia para él. —Bien —la dejó sobre el sofá. —Alex, si tienes que ir al trabajo... —No, me quedaré contigo. Despreocupate un poco. —Solo digo, no querido que por mi culpa tus planes se vean estropeados. Lo siento de nuevo, tenía que ser más cui

