Aunque la muchacha estaba mirando la enorme pantalla en realidad no le prestaba ni una pizca de atención, porque no dejaba de pensar en que le había mentido a su tía. Ella no merecía que le mentiera de esa manera, pero qué otra cosa podría hacer... no era fácil, la verdad, y si ella ya estaba asegurando que era demasiado temprano para que ella se casara, con mucha más razón se opondría si se llegaba a poner al corriente de que ella se estaba casando solo por haber firmado un contrato, a cambio de mucho dinero... eso la ponía mal cuando pensaba en ese punto, ya que se sentía una interesada todo lo que quería era poder graduarse de la universidad, acabar sus estudios, terminar lo que había empezado y no perder la chance y Alexander había aparecido en su camino para solucionar ese problema a

