ARAMIS. Y puede que sienta que mí cabeza da mil vueltas pero ese maldito hechizo no me va a hacer efecto, lo digo y así será ¿Por qué? Esta es la décima vez que le suben la medida y la idiota no se da cuenta que soy inmune a los hechizos, ese es mí don. Absurdo pero lo agradezco ahora. — ¡QUE VIVA LA VIDA, QUE VIVA LA FIESTA, LAS MANOS EN LA CINTURA Y QUE...YA ME OLVIDÉ!— Dije riendo, estoy tan drogado pero no hechizado. — ¡JODER! ¡¿PORQUE CARAJOS NO RESULTA LA POCIÓN?!— Gritó la perra de Aritnea. — Tal vez porque eres tan fea que ningún hechizo en el mundo te funcionaria.— Dije entre risas. — ¡CALLATE! — Uy ya estás ladrando.— Le imite el sonido de un perro y eso la enfureció más.— Sabes Ari...me das pena.— Dije ya más serio.— Tienes que drogarnso porque no consigues lo que quieres

