48 Veo a Raffe y a sus soldados volar hacia el nido por el cielo azul y me pregunto qué va a pasar allí. Una parte de mí quiere ver el concurso, mientras otra quiere correr y esconderse lo más lejos posible. Seguramente será violento. Y no sé si me gustaría verlo sabiendo que el equipo de Raffe es el más débil. Tomo el volante, pero sigo preocupada. Cuando estoy por encender el motor, mamá se acurruca en el asiento como una niña pequeña y apoya su cabeza en mi regazo. Me frota una pierna como para asegurarse a sí misma de que estoy realmente aquí. Su respiración se vuelve profunda y constante cuando se queda dormida. ¿Cuánto tiempo habrá pasado desde que durmió por última vez? Preocuparse por Paige y por mí le quita tanto tiempo que no ha tenido mucha oportunidad de descansar. Yo estuve

