Thomas Desde ese último día que nos vimos en la cafetería, el que prácticamente en un silencioso pacto nos alejamos y tratamos de no vernos, nunca nos topamos ni en la empresa o la clínica tratamos de olvidar todo lo que paso entre nosotros y ser como antes. Ella en su mundo con el Liberman y yo saciando los deseos primarios con Ana que no es un aliciente, sino un recordatorio solo nos toca seguir adelante talvez el destino no nos quiere juntos de esa manera. Las noches con Ana y sus visitas vip al club nocturno me hacen sacar momentáneamente de mi cabeza esos bellos ojos y la sensación de estarme quemando por no tenerla entre mis brazos. ¡Pero nada es lo que parece! Estaba bien enterado de cada cosa que hacía, sabía de cada una de las visitas del engreído ese a la empresa

