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1744 Words
Algunos colegas comenzaron a saludarnos y podía sentir su mirada en todo mi cuerpo y eso me ponía un poco nerviosa, pronto algunos meseros nos avisan que debemos sentarnos en nuestras respectivas mesas que pronto comenzaran a servir la cena, gracias a Dios me toco junto con las chicas o si no estuviera aburrida. El ultimo integrante en sentarse en nuestra mesa es aquel hombre que me ha vuelto loca en las últimas 24 horas. - Buenas noches, señoritas y señores. - dice al sentarse justo en frente de mí. A cada lado de mi están sentadas Sabrina y Sonia, ellas de inmediato me codean disimuladamente. Los otros comensales de nuestra mesa le responden mientras nosotras no decimos nada. Sus ojos color avellana me miran y cierto brillo no tarda en aparecer, un poco incomoda desvió mi mirada y veo todo al mi alrededor. El ruido de un micrófono nos hace a todos mirar hacia el lugar de donde proviene, el director del hospital se encuentra sobre la tarima esperando la atención de todos. - Buenas noches mis queridos colegas, hoy estamos aquí para celebrar por nuestro hospital, el cual les ha brindado el mejor servicio a los pacientes, quiero hacer un brindis por todos los años que ha estado activo este hermoso hospital. - cada quien toma unas copas que están en la mesa y levantan sus copas. - por nosotros y por nuestro hospital. - Por nosotros y por nuestro hospital. - repiten todos para luego ingerir la champaña. Inconscientemente dirijo mi mirada a Zac y sus penetrantes ojos están puesto en mí. Tomo su champaña con lentitud y veo como se mueve su manzana de Adam, ¿es posible verse sexy haciendo eso? Pues al parecer sí. - Chicas- digo para atraer su atención ya que estaban hablando con otros colegas- voy al baño- ambas asienten con la cabeza y me levanto de la silla. Sigo el largo pasillo que me lleva hasta el baño de mujeres, al estar en frente del gran espejo veo como mis mejillas están sonrojadas, se pueden notar incluso bajo el polvo compacto. ¡Dios mío, este hombre va hacer que pierda la cabeza! me grito mentalmente. Me retoco un poco el maquillaje y me preparo mentalmente para verlo de nuevo en nuestra mesa. Salgo del baño dispuesta a no pensar y verlo durante toda la noche, pero al parecer la vida quiere que yo este con él a solas, muy a solas. Él está ahí de pie, mientras apoya su hombro sobre la pared. - Sé que has tratado de evitarme, pero es inevitable admirar lo hermosa que te ves con ese vestido. - Gracias. - respondo casi en un susurro. - No me des las gracias, aquí la hermosa eres tú y me encanta admirarte. - Lo pude notar- respondo un poco más confiada. - En su rostro se dibuja una sonrisa, pero no una sonrisa que se le da a cualquier persona, era una sonrisa lobuna, cargada de pasión. - Dios mío- dice el en un susurro que alcance a escuchar. Se acerca ágilmente y me toma de la nuca y pega sus labios con los míos los cuales chocan ferozmente, su perfume invade mis fosas nasales volviendo el ambiente más s****l. Paso mis varazos por sus hombros y lo atraigo a un más a mí, quería sentirlo y que él me sintiera también. - eres exquisita- dice entre besos. Sus manos que antes estaban en mi nuca, ahora se encuentran viajando hasta mi cintura y luego viajar hasta mis caderas. Nos separamos cuando ya faltaba un poco de aire en nuestros pulmones, mi frente choca contra la suya, mientras respiramos ruidosamente. - ¿aceptas mi propuesta? - Acepto tu propuesta- estoy muy convencida de lo que dije y no me arrepiento de nada. Sus labios vuelven a unirse con los míos, solo que esta vez el beso era lento y coqueto a la vez, definitivo este hombre es un gran besador. Volvemos al nuestra mesa y mis amigas al vernos juntos, tan solo una mirada basto para saber que luego debía explicarle todo lo que paso. Minutos después llego la comida y todos comen y hablan, las chicas me dijeron que dentro de 20 minutos nos iríamos a la discoteca y que llevara a Zac conmigo y no es mala idea, ya había pensado en decirle que fuera conmigo a la discoteca, pero sé que ellas lo hacen con el fin de ver un poco de acción. Acordamos Salir una por una para evitar dar explicación e porque nos íbamos tan temprano de la fiesta, yo iba a ser la última para poder hablar con Zac. Dicho y hecho primero salió Sabrina y cinco minutos después Sonia, volteo a ver a Zac y el me mira extrañado, le hago una seña con la cabeza para que se siente al lado mío. - ¿Qué pasa? - pregunta al estar a mi lado. - Ya me voy, las chicas y yo planeamos ir a una discoteca y quería sabes si ¿quieres venir conmigo? - pregunto un poco tímida. - Claro que sí, esto está muy aburrido. - siento un alivio cuando esa es su respuesta. - tus mejillas se colocaron rojas y te ves jodidamente hermosa así, quiero comerte a besos- dice en un susurro. - Abro ligeramente mi boca ante aquella confesión. - yo sal... saldré primero- el asiente con la cabeza sin dejar de sonreír. Me levanto de la silla y llego hasta donde están mis amigas mirando para todos lados, parecíamos unas adolescentes. - Nos debes grandes explicaciones, Emma Thompson. - dice Sonia al verme. - No vamos a hablar de eso aquí, a parte, en cualquier momento él puede llegar. - ¿el vendrá? - pregunta sorprendida. - Si, también le parece aburrida la reunión. - Bueno, esperemoslo- habla Sabrina. Pasaron alrededor de unos diez minutos y vemos a Zac salir. - Lamento demorarme tanto, pero es que es Richie, me estaba presentando algunos colegas. - Tranquilo- le dice Sabrina. - ahora vamos que ya quiero mover el bote. - Vamos- le digo con una sonrisa, la cual el responde. - los 4 caminamos hasta el elevador y entramos de inmediato, bajamos completamente en silencio, hasta llegar a la calle, donde el bullicio de los autos no se hizo esperar. - Voy a detener un auto ¿a qué discoteca irán?- se ofrece Zac, mientras se acerca un poco más a la acera. - Gothica.- le respondo. Zac extiende su brazo y detiene un auto que iba pasando en aquel momento. - Vamos. - dice después de hablar con el taxista. Zac abre la puerta trasera del taxi y las tres nos subimos, mientras él se sube en la parte de adelante.- Durante todo el camino nadie dijo nada, Zac se ofreció a pagar el taxi, pero acordamos que yo iba a pagar su entrada a la discoteca. Tampoco acepto, así que ahora estamos dentro de la discoteca buscando donde nos vamos a establecer durante toda la noche. El ambiente estaba espectacular, todos bailaban al ritmo de la música y era inevitable no mover el cuerpo, cuando ya encontramos donde sentarnos un mesero llega a nosotros para saber que queremos, optamos por dos botellas, una de tequila, ya que las chicas lo querían y por otra parte Zac quería una de whisky. . Al llegar las botellas servimos cada una su trago y brindamos. - Porque nuestra amistad siga teniendo muchos años más- grita Sonia, ya que la música esta súper alta. Las 3 chocamos los vasos de trago corto y nos lo empinamos. - Me agrada que hallas venido con nosotras- dice Sabrina mirando a Zac. - Gracias a ustedes por invitarme, estaba realmente aburrido en la cena. - Sí, todos los años son así, solo que este año nos escapamos- le digo. - Si mañana me reclaman por qué no estuve en el resto de la cena las inculpare- las tres reímos ante su comentario. - Tranquilo, nadie lo notara- habla Sonia. - Seguimos hablando de algunas trivialidades, hasta que dos chicos sacan a bailar a Sonia y Sabrina, dejándome con este hombre candente. Las veo bailar desde donde estoy y ellas se encuentran muy felices, aquellos dos hombres estaban buenos, pero no tanto como Zac, él tenía ese no sé qué a cualquiera la vuelve loca. - Tus amigas son divertidas- dice Zac muy cerca de mi oído, volteo mi cara para quedar frente a frente, creo que el alcohol me está dando mucho valor. - Si- es lo único que digo, porque no he dejado de ver sus carnosos labios, en ese instante pasa su lengua por lo labios dejándolos con un poco de brillo. - Bésame- aquel timbre que utilizo fue realmente ardiente. - sé que quieres besarme- llevo mis manos a su rostro y acaricio sus mejillas, y al igual como el hizo lamo mis labios y los muerdo un poco para finalizar. - ¿Qué tal si bailamos? - en ese momento la música electrónica pasa a ser dancehall de Sean Paul, get busy. Creo que todo estaba funcionando a mi favor. - Claro- él se levanta y me tiende su mano la cual gustosamente la acepto. Caminamos hasta la pista de baile y me doy la vuelta para quedar espalda a él. Comienzo a mover mis caderas al ritmo de la canción, y le doy gracias a todos los dioses por haberle hecho caso a mi mejor amigo y aprender a bailar de todo un poco; con cada moviemento que doy puedo sentir como su m*****o se iba endureciendo, sus manos van a mis caderas y me presiona un más a él, estaba excitada y no lo podía evitar, llevaba 3 años de abstinencia y ahora la leona que llevo dentro quiere salir a como de lugar. Me dolía vuelta para tenerlo frente a frente, sus labios entre abiertos y estaba un poco sudado, no lo dudo más y poseo sus labios, mientras seguimos el bajo de la canción. Nuestros labios se movían al compás y ferozmente, su lengua sale a flote y moja mi labio inferior hasta encontrar la mía y comienzan a moverse para sentirse. ¡Dios! Alguien que apague él fue que tengo en este momento. Me separo de el y lo veo a los ojos lo cuales se encontraban dilatados. - Creo que estamos dándolo un show a todos. - Tienes razón- responde. - volvamos a nuestra mesa. Y de ahí no recuerdo más nada
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