EMMA No sé cuántos días, semanas o meses llevo aquí, puede que solo hayan pasado 3 horas y los sienta como 3 años, estoy toda sucia con el mismo vestido que utilice para la boda de mis hermanas, la habitación en la que estoy apesta gracias a que las ventanas están cubiertas por grandes y fuertes tablas de madera, intente quitarlas en varios momentos, pero cada vez era inútil, incluso Benjamín logro descubrirme y simplemente se echó a reír. Hablando de él, todas las noches viene a la habitación y se me queda viendo durante largas horas, seguramente calculando como me asesinara. Justo ahora lo tengo detrás de mí, prefiero darle la espalda que verlo a los ojos. Por mi cabeza no deja de pasar Zac y de cómo lo debe estar pasando, el intento a toda costa protegerme del loco que está detrás de

