Pasaron las horas y ahora ambos no decían nada, solo Vera le empezó a leer un libro. Sin darse cuenta, Alejandro se quedó dormido y en sueños. —Mujer, me vas a matar de un infarto. La habitación era ligeramente iluminada, pero se podía observar a una mujer delgada vestida solo con un saco, sombrero, sujetador y pantaletas. Una de sus manos presionaba el botón del saco. Se oyó una canción; American Woman, de Lenny Kravitz. Ella contoneaba las caderas de manera lenta, suave y sensual, provocando a Alejandro, pero sin soltar el botón del saco. Él frotó su rostro con las manos y entreabrió los dedos para mirar el delicioso espectáculo que había ante sus ojos, que hacía que todo su cuerpo reaccionara y se agitara. —Ya empiezo odiar ese saco, mi amor, está observando en tan hermoso espectácul

