Me despedí de Iliang y de Altair, aborde mi camioneta, y me quedé a la espera de que los otros chicos entrarán a las suyas. Una vez seguro de que todos habían abordado, puse en marcha el motor, nos adentramos en la autopista y teniendo en consideración las indicaciones de ubicación de las coordenadas que nos dio el contacto de Malcolm, tuvimos que salir de la ciudad, toda vez que el lugar donde presuntamente se está escondiendo Ileannys e Ileana está a cuatro horas de la ciudad donde vivimos; de modo pues que, nos toca rodar un buen rato por la autopista. Si mis cálculos no son errados y si no sucede nada en el camino, estaríamos llegando un poco después de la medianoche. Mientras manejaba iba recapitulando en mi mente todo lo que nos ha venido sucediendo a Iliang y a mí desde que nos con

