- Hermano -Me saluda Anthoni al otro lado de la línea, estaba dormido, después de conversar con Malcolm decidí subir a recostarme con Altair y sin darme cuenta me quedé profundamente dormido al su lado-. - ¿Qué hay papacito? -contesto somnoliento-. - Usted, ¿cómo que andaba durmiendo a estas horas? -pregunta-. - Sí hermanito, me quedé dormido sin querer -admito-, tanto problema me lleva estresado, parece que no descanso. - Es normal, bueno sin ánimos aumentar la carga de preocupación le llamo para darle noticias de nuestra investigación -comenta Anthoni-. - Termina de hablar, deja el misterio, si toca, toca -le digo sentándome en la cama-. - La camioneta está registrada nada más y nada menos que a nombre de Roberto Ojeda, es decir, del

