Luego de salir de la habitación que está ocupando Sabrina, fui directo al área de la piscina, aproveché a pedir algo de comer mientras escucho la conversación del resto. De no ser por la personalidad de cada uno, ya este problema nos hubiera rebasado con unas consecuencias lamentables. Quién iba a imaginar que por un mal paso en una negociación iban a desencadenarse tantos hechos infortunados. Gracias a Gerónimo es que nos encontramos en esta carrera incesante contra el tiempo, contra el capricho de personas que no han aprendido a manejar sus reacciones, sus emociones, que no terminan de comprender que para resolver los problemas llevándonos por el medio a los familiares no se resolverán sino al contrario se acrecentarán más las rivalidades y el juego de poder. Siempre fui respetuoso de

