En ese instante, la mansión de Dominic se encontraba en un abismal silencio, con una pesadez llenando el aire y la indudable preocupación siendo expresada en cada suspiro por las personas presentes. Fuera de la habitación de su alfa líder, reunidos en el cuarto en el que estaba la biblioteca personal de Dominic, se encontraba reunido el círculo interno, quienes sumidos en la preocupación esperaban que el equipo médico terminara de verificar el estado de Timoteo. —¿No deberíamos de estar ahí adentro para apoyar a Dominic? —comentó Ava con preocupación. —Muchas personas en una habitación no es lo mejor —negó Jules—. Y no creo que Dominic quiera ver exactamente nuestros rostros en este momento, nosotros permitimos que eso ocurriera. —Ustedes no les abrieron las puertas a esos invasores ni

