Angela Cómo era de esperarse Demian huyó a la ciudad. Al día siguiente mientras almorzaba sola, Roberta se le acercó. -Disculpe señorita. La joven Crystal me pidió si podría reunirse con ella- Angela se limpio la boca con una servilleta y se levantó de su banqueta -Si claro- se encaminó para el pasillo que conectaba la casa con la de Crystal. -No señorita, me pidió que la vea afuera. Sígame por favor- Y así fue como Ángela conoció el invernadero escondido bajo esa cúpula de cristal. Siguió a Roberta a través de las plantas hasta donde estaba Crystal sentada en un sofá tapada con una manta, escuchando Mozart. -Esta bien Roberta, gracias- le dijo Crystal. Mientras recogía sus piernas. -Por favor, siéntate a mi lado- Angela se sentó. -Asi que tú eres Ángela- -Connor te contó acerc

