Mike Era media mañana, ese día había decidido trabajar en su oficina en el rancho, cuando alguien golpeó la puerta. Era Demian. -Disculpe señor puedo pasar?- -Si adelante toma asiento- Demian se sentó, tenía el rostro preocupado. -Disculpe que lo moleste, pero surgió algo en Ontario y me temo que debo irme y aparte...esto no está funcionando- admitió con amargura. Mike se levantó, puso las manos en sus bolsillos, tenía un pantalón caqui y una camisa a cuadros tambien en tonos verde con blanco. Las canas salpicaban apenas su cabello renegrido. Miro a través de la ventana en un punto lejano. -Sabes una vez Linda y yo, fuimos como tú y Angela...- -Estemmm...UD. secuestro a Linda?- le preguntó Demian extrañado. El giro la cabeza y sonrió. -Nono...pero el nuestro fue un matrimonio po

