Llevaba ya tres dias en el desierto comenzando a sentir el cansancio por caminar tanto tiempo en la arena, por suerte en Eorendal en el desierto era mayormente de noche, de modo que calor no podria dañarlo, sin embargo la arena era de una compocision mas pesada y solida por lo que caminar durante varios kilometros era extremadamente agotador, quedarse a descansar no era una opcion habian topos gigantes y gusanos excabadores que podrian antojarse de un bocado, eso sin contar que las tropas de la guardia Real del Consulado del reino de los Elfos de las sombras podrian estar detras de Dante, asi mucho viento y la arena al meterse en los ojos dolia inmesamente asi que Dante tenia que marchar practicamente a ciegas, cubriendo en gran parte sus Ojos para que estos no fueran Dañados, esto sin mebargo no era un problema para el, por que sus sentidos eran inigualables, producto del experimento militar al cual fue sometido, pero cuando la fortuna esta de tu suerte y en cierto modo eres favorecido de los Dioses no importa lo que se te ponga en frente, si estas destinado a ttriunfar y hacer alguna obra grande nada te detendra, Dante tuvo la suerte de toparse con un Oasis, corto varias ojas de palmeras y se hizo una cama, tambien como varios cocos y bebio de su agua la estaba dulce y ayudo a reponer aun mejor las energias que habia perdido, no solo tenia cocos, tambien habian piñas manzanas, de pronto sintio que alguien se le acercaba a gran velocidad por la espalda, salto dando un giro en el aire y cayendo con su pie derecho desenvaino sus espadas en guardia para su sorpresa era una elfa de las sombras, de aspecto salvaje pero hermoza...