VANESSA Mamá, y Elí aparecen justo después de que las niñas regresan de la escuela. Siento un nudo en la garganta como siempre que la veo, una reacción que no puedo controlar después de toda una vida a su lado. Su cabello oscuro se había teñido de rubio hacia un tiempo; las raíces oscuras habían crecido varios centímetros. Su cola de caballo lacia cuelga sobre su hombro mientras se dirige a la casa, fumando un cigarrillo frunciendo el ceño al suelo. Elí entra en la casa, mamá justo de tras de él. suelta una gran bocanada de humo al entrar. –Ahí está mi niña- dice con su voz áspera de fumadora. Se acerca para abrazarme, lo cual acepto con rigidez. Me agarra del hombro lo suficientemente fuerte como para que me duela. –¿Has estado bien? – –Mm-hmm–agito la mano para dispersar la nube de

