Llámenme tonta pero el loco plan de Jen es un disparate. No entiendo ni qué sentido tiene aquello. Kavinsky ni siquiera me considera atractiva. Somos... bueno, ahora ni siquiera soy su amiga. ¿Por qué molestaría a Kieran que fuera a la fiesta con un chico? ¡Por Dios, estará mas que ocupado con Lindy y sus curvas! Dudo que me note. Prácticamente, podría confundirme con una cortina. Y Jen, que cada día esta más chiflada, dice que lograré ponerlo celoso. Sí, claro. Sinceramente, no sé que tienen en la cabeza, ella y sus dos ayudantes —Mel y Abbi—. Se les ha metido entre ceja y ceja que debo vengarme de Kavinsky. Se lo han tomado bastante personal, hasta Abbi, que idolatra a Kieran como si se tratara de un Dios, tiene unas inconsumibles ganas de venganza. Y aunque apoyo esa parte del plan,

