Una mente traicionera

1244 Words
POV Caroline Después de un turno de 96 horas por fin llego a casa, noto que Evan aún no llega por lo que le envío un mensaje - Estoy agotada, traes pizza?? o tacos?? - espero unos minutos pero no responde. Camino a la cocina me sirvo una copa de vino y no puedo evitar volver a pensar en los ojos de Christofer Oak, la manera en que sonríe de medio lado como si disfrutará de un chiste que tu no conoces; tomo un sorbo de mi copa y me encuentro sonriendo mientras recuerdo su expresión cuando le dije lo de la craneotomía y como si por arte de magia fuera llega un mensaje en a mi teléfono sacándome de ensoñación, abro la notificación un número desconocido y definitivamente no es de quien esperaba -Soy Chris, espero que no piense que me estoy sobrepasando Dra. Carter; pero mi mamá insistió en que le enviará esto. Creo que debemos hablar de algo más que solo de mi estado de salud. Que tenga dulces sueños- Su mensaje me toma totalmente por sorpresa mi corazón latiendo a toda prisa, no sé si por que me haya escrito o por lo que coloca en el mensaje; cuando abró el archivo es una foto de una mujer joven quizás unos 20 años que es casi una copia de mí, la única a diferencias son nuestros ojos los mío son grises y los de ellas azules oscuros y profundos. Será posible que este hombre tenga la respuesta de quienes eran mis padres biológicos. Siento la puerta abrirse y se que es Evan que llega, lo veo entrar su cabello n***o algo revuelto, su corbata suelta a medio desatar y esa expresión en su rosto de estar en constante lucha, creo que su trabajo lo está consumiendo. Pasa de largo hasta las escaleras sin siquiera notar mi presencia, no es la primera vez - Evan cariño??- digo para llamar su atención, escucho sus pasos detenerse por un segundo y luego desender las escaleras lo veo girar hacia la cocina donde aún me encuentro recostada a la encimera con mi copa de vino en la mano; el me mira con algo de curiosidad - Turno difícil??- yo asiento con la cabeza, se acerca y me da un beso en la frente - Mi día estuvo horrible también, pasé todo el día en la comisaría con un tipo, amigo de otro tipo, que es amigo de otro tipo con mucho dinero y que ayer decidió pelearse en un bar y destrozar el lugar lesionando a varias personas- lo veo suspirar - te importa si subo a cambiarme estoy agotado y mañana debo viajar muy temprano a Vermont- lo miro un poco extrañada - Vas a Vermont?- frunce el ceño y hace un mohín con la boca, lo qué me hace saber que vendrá un reclamo - No puede ser Caroline, tengo 2 semanas repitiendo que tengo ir 3 días a Vermont a reunirme con unos clientes de la firma, que no voy a estar para la fiesta de compromiso de Liz y pareciera que las únicas que me ponen atención en está casa son las malditas paredes- me dice mientras empieza a subir el volumen de su voz y termina gritando, sale escaleras arriba y solo escucho la puerta azotarse. Me siento culpable mi cabeza de verdad ha estado en otro lado esas últimas semanas, pero la presencia en mi cabeza me recuerda la foto y tomo nuevamente mi teléfono pero en lugar de abrirla solo me quedó leyendo y releyendo esas últimas palabras "que tenga dulces sueños", casi pude escuchar su voz diciéndolo. Diablos Caroline eres una mujer casada y amas a tu esposo a pesar de los desacuerdos Evan es un hombre maravilloso, deja pensar en el milllnario musculoso. Subo las escalera entro al cuarto y lo veo sentado en la cama con su laptop - Evan? - Mmm- responde si levantar la mirada. -Tienes razón he estado muy distraída estas semanas, estamos cortos de personal, el compromiso de Liz, la enfermedad de papá; creo que todo esto me está sobrepasado pero no quiero que estemos enojados- - No estoy enojado, solo agotado.-cierra su laptop y apaga la luz de su mesa y así sé que está conversación ha llegado a su final. Entro al baño me meto a la tina cierro los ojos y allí está Chris Oak de nuevo, sus ojos y esa sonrisa ladeada que me empieza a inquietar más de lo que debería. Salgo me pongo una pijama cómoda y me meto a la cama y esa sensación en mi cabeza nuevamente trayéndome está inquietud de antes, creo que necesito hacer cita con mi psiquiatra y retomar mi medicación. Trato de dormir pero solo doy vueltas y vueltas hasta que el agotamiento me vence. Mi teléfono empieza a sonar trayéndome a la realidad, muevo mi mano buscando a Evan pero su lado de la cama esta vacío y frío, se fue sin despedirse en verdad está enojado; no puedo dejar de sentir una punzada en el pecho el viernes cuando regrese necesitamos arreglar esto no me gusta estar enojada. Mi teléfono vuelve a sonar lo tomo extrañada pensando que puede ser del hospital hago un recuento rápido de mis pacientes pero no tengo a ninguno demasiado grave; al ver la pantalla veo que es mi mejor amiga Liz. - Hola chica comprometida-trato de sonar alegre aunque honestamente no me sale mucho. - Mujer casi no respondes, espero no haber interrumpido un momento caluroso entre tu y Evan??- - para nada, Evan está fuera de la ciudad por trabajo- - no va venir a mi fiesta contigo?? que clase casi cuñado tengo- suena bastante indignida- él se lo pierde y que sepa que ya no será el padrino de mi bebé cuando llegue- me dice refunfuñando - se lo dejaré saber, pero ajá dime para que me llamaste- -cierto, cierto; el papcito ese que tienes en la 325 está listo para irse - - Quien?? Christofer Oak??- - el mismo que viste y calza, el hombre está de un humor de perro pulgoso prácticamente le grito a Cinthia que si no aparecías para firmar sus papeles de alta se iría por su propio pie. Así que decidimos llamarte- -amiga mi turno empieza hasta la 1:00 pm y no pienso ir ahora por que un millonario gritón este vociferando; además si esta tan bien como dices firma el alta tú o Cinthia- - ya se lo dijimos y dijo que debías ser tú- - pues por mi que se joda yo voy a seguir durmiendo un rato más antes de volver al hospital- y colgué que se ha creído para estar dando órdenes así, esta acostumbrado a vociferar a sus empleados pues por mi que se vaya al infierno, me acurrucó nuevamente y estoy empezando a caer en los brazos de morfeo cuando el teléfono suena otra vez, respondo si siquiera ve la pantalla - Liz dile al engreído, petulante y mandon ese que por mi puede agarrar su musculoso cuerpo y largarse a donde sea que vivan los millonarios como él y dejarme dormir qué si el es gruñón no tiene idea de lo que puedo ser yo sin mis horas de sueño y mi café- suelto la perorata como desahogo. - Así que tengo un musculoso cuerpo- responde una voz profunda y noto algo de diversión en sus palabras. La realización llega a mi mierda es él.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD