En el colegio, Nicole tenía una mejor amiga llamada Victoria. Desde el primer día de clases, ambas se dieron cuenta de que compartían muchos intereses en común, como la lectura, el dibujo y los deportes. Nicole y Victoria siempre se apoyaban mutuamente, tanto en los buenos como en los malos momentos. Cuando alguna de las dos se sentía triste o abrumada por las tareas escolares, la otra siempre estaba ahí para ofrecer una palabra de aliento o una mano amiga. Ella le contaba todas sus conversaciones con Agustín. Victoria, siempre atenta a los sentimientos de Nicole, sonríe y le dice: "Es increíble cómo algunas personas pueden entendernos tan bien, incluso a través de una pantalla. La amistad y el amor no conoce límites, ni de tiempo ni de espacio." Nicole asiente con entusiasmo, record

