Gracias a sus buenos reflejos Marcus Parker logró evitar el impacto de la blanca mano que viajaba a toda velocidad directo a su rostro. Ya había previsto que aquello pasaría por lo que estuvo alerta, solo le había bastado experimentarlo una sola vez para poder conocer las consecuencias de su arriesgado movimiento. Aún sosteniendo la temblorosa mano, bajó su mirada al enrojecido rostro frente a él. Divisó los ojos inyectados de sangre y los labios que se fruncieron fuertemente provocando que su color rojizo desapareciera. Pamela estaba sumamente enojada, lo sabía. Su cuerpo tembloroso y su expresión sombría se lo decía. Quizás había cometido una imprudencia al besarla de esa forma pero desde el principio había sido claro con ella. Sería insistente, incluso más insistente de lo que una ve

