- Buenos días papá.- Pam bajaba las escaleras del segundo piso. - Princesa.- Detuvo sus pasos al ver a su hija aparecer.- ¿Hace rato que llegaste? - Una hora aproximadamente.- Se acercó y abrazó a su padre quien la recibió con los brazos abiertos.- Subí de inmediato a cambiar mi ropa para irme al estudio. - Esta mañana te eché mucho de menos en la mesa. - Lamento no haber llegado a dormir. Es solo que…- Bajó la mirada apenada.- Me quedé dormida. - Está bien.- Depositó un casto beso en la frente de su hija.- Imagino que ayer te divertiste mucho con Marc. Además desde que regresaste no has hecho otra cosa que internarte en tu estudio a trabajar. - Entonces…¿No estás enojado?.- Sonrió. - Digamos que un poco celoso.- Asintió.- Un papá nunca va a aprobar que su bebé pase la noche con un

