- ¿Piensas pasarte toda la noche observando esos pastelillos?.- La suave voz de la joven atrajo la atención de Marcus. - ¿Disculpe?.- Examinó a la mujer que le sonreía. - ¿Qué? ¿No me recuerdas?.- Se cruzó de brazos mostrando una expresión de indignación. - Tú..- Frunció levemente el ceño.- Tú eres… - Sam…- La chica sonrió.- No Pam, soy Sam. Nos conocimos hace algunas noches atrás ¿Lo olvidaste? - Lo siento.- Sonrió avergonzado.- No te reconocí de inmediato. - ¡Auch!.- Colocó su mano en su pecho y fingió dolor.- Eso quiere decir que no dejé ninguna impresión en tí. - No es eso.- Negó. - Aunque viendo como aquella noche me llamaste por otro nombre puedo deducir que mi presencia era en lo que menos estabas al tanto. - Sobre eso.- Peinó su pelo hacía atrás. Se sentía avergonzado al e

