El comienzo de nuestra historia

1124 Words
—¿Te gusta? —Con un poco de arreglo se puede mejorar —contesté. —Lo compré hace mucho. —Mmm... Me hubiera gustado que hubiera sido un vestido o tacones. —¡Mírame Olivia!...—Es cierto que no tengo dinero para darte lo que quieres, solo te puedo prometer que estaré para ti. No te prometo un amor eterno, pero si te prometo una amistad eterna. Además debes entender que las cosas no caen del cielo. —Eso lo entiendo—responde —Pero dime... ¿Estás a gusto con mi obsequio? —¿Te puedo preguntar algo?. —Sabes que puedes confiar en mí.—dice él tomando la mano de la chica —¿Te gusta una chica?—murmuró. —¿Por qué la pregunta?. —¡Solo contesta!—dice ella apresurada. —Sí, me gusta mucho una chica. —¿Qué te gusta de ella? —Bueno... Me gusta... Mmm... Sus ojos negros, cuando ella me mira siento una materia de emociones muy grande. Sus caderas tan delgadas, son muy lindas. —¿Pero te refieres solo a su físico? —Mira. Cuando a un hombre le gusta una chica se fija en su físico. Es cuando el hombre toma la decisión de conocerla realmente. —No entiendo ¿El hombre mira el físico antes de conocer? —Si—dice este tan relajado. —Entonces ¿Una mujer como yo no podría gustar? —Es complicado, por lo general somos muy idiotas al elegir a quien amar. No pensamos antes de elegir a la mujer correcta. —Quiero que me seas honesto. —¡Claro!—responde —¿Qué te gusta a ti de mí? —Me gusta como eres. —Me acabas de decir que miras el físico y la respuesta más obvia es que te gusta como soy, deja de engañarme a mí y deja de engañarte a ti. —Está bien—No me gusta nada de ti. —¿Nada?—frunce las cejas la joven. —Tu interior es muy lindo, pero tu físico es pésimo. —Me refiero a que deberías hacer ejercicio, estás muy gorda, te falta estilo, tu ropa es horrible y tu cabello no queda bien. Eres gorda y te lo dejas corto. Pareces una pitufibebe —Sabes una cosa, las personas de por sí mirarán lo bella que soy, me considero hermosa, aunque para ti no lo sea. —Dejemos de decir que no miramos el físico, porque para ser sinceros, si lo miramos. Decimos a diario que no nos fijamos en eso, cuando en verdad es mentira. No soporto escuchar a esas personas decir a diario que no lo ven. ¡Qué puta idea es mentirnos a nosotros mismos! —Eres mi mejor amigo, pero nunca habías dicho esas palabras tan dolorosas —Deja de mentirte, deja de esperar algo que no pasará y deja de rogar. —¿Qué te pasa? —Me enoja escucharte llorar por alguien que no te mira a diario o que no te hable. Parece que te preocupa lo que hace él en vez de lo que te pasa a ti. Él no se preocupa por ti. ¿Lo entiendes? —Si, lo entiendo. —Entonces... ¿Por quién lloras? —Eso ya no te importa—dijo tomando mis cosas de la cama. —Sigues temiendo que alguien como yo se burle de ti. —Adelante. Hazlo. —¿Por quién lloras?—dice este subiendo su tono de voz —Por nadie. —Puta—¿Por quién? —Por ti—dice ella con su voz entrecortada —¿Por mí?—frunce el ceño —Todo el tiempo te busqué y aun así siempre me rechazas. Está bien, no tengo un cuerpo glorioso, no soy linda, soy gorda, no soy perfecta. Ya eso lo sé. —Tú cometiste ese error al enamorarte de mi —Sabes cuál fue mi error—dice ella —¿Cuál? —Conocerte, darte cartas, sacrificar mi dignidad por ti. —¿Eres tú quien me daba todas esas cartas? —Si, esa fui yo. Y jamás lo hice con nadie. Solo contigo. —Olivia. No me gustas. Entiéndelo. —Al caso ¿Qué tiene la otra chica que no tenga yo?—Pregunte. —Hay muchas cosas que las diferencian de ustedes. —Dime una... —Inteligencia. —Sabes algo. Ya no quiero saber nada de ti. Solo vete ... Momentos después. Esta vez había sido yo quien se había alejado de él. Había sacrificado muchas cosas por él y nunca le importó. Me daba impotencia el saber que por muy buena que las personas te vean más se aprovechan de ti. Nunca hubiese pensado que sin conocerlo supe que ya no valía la pena. Realmente no conocemos a las personas solo conocemos una capa de ellas. Me hubiese gustado verme reflejada como la mujer soñada para él. Pero al decir verdad él nunca me vio a mí. Y entendí que los cuentos de hadas no funcionan. Sigo pensando que ese hombre al que quiero encontrar me busque a mí. Y no al contrario. No sé si golpearme por ser tan estúpida y enamorarme del hombre equivocado. Aunque siempre le llamamos a un amor que no funcionó, lo llamamos amor equivocado. Es la única palabra que nos sale de la mente. Aunque dejaría de llamarle: un amor equivocado. Lo llamaría un amor perturbador, no me gustaría llamarlo un amor imposible porque siendo honesta lo imposible es solo un significado para no decirnos a nosotros mismos que esa persona no nos amó. Y ahora mirando a las estrellas les preguntó: ¿Alguna vez podré amarme, tal y como soy? O seguiré mirando videos de como maquillarme y vestirme. Tal vez lo hago para no verme tan gorda o lo hago para ser aceptada en un mundo en dónde si no soy bella no soy mujer y si no tengo hijos o no me caso tampoco soy mujer. Entonces en esta sociedad tan imperfecta ¿Por qué todo el mundo quiere hallar la manera de ser perfecta? Respóndeme tu luna fugaz. Dime ¿Por qué no puedo tener lo que los demás tienen? ¿Por qué no soy feliz? ¿Por qué en las películas muestran un final feliz? ¿Por qué soy tan fea? Respóndeme luna. ¿Por qué amo a los demás, pero no me amo a mi ?. Si es cierto que dicen que debemos amarnos primero. Pero no entiendo qué significa. No sé si amarme a mí requiere de orgullo y no entiendo si amar a los demás está mal. Respóndeme luna. Pero por más que le grite a ella. Ella no me escucha. Continuará...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD