Mis bellas lectoras a continuación una nueva y apasionate historia Todo empezó como una apuesta. Una manera de olvidar mi última relación fallida y seguir adelante. Sabía que era un error. Mi cabeza y mi corazón no estaban en el juego. No realmente. Hasta que lo vi... El hombre más atractivo que había visto en años, vestido con un traje oscuro que le sentaba como una segunda piel, hundiendo sus penas en un vaso de scotch. Una sola noche de diversión. Sin compromisos, sin expectativas. Nadie saldría lastimado. ¿Verdad? Al menos, eso era lo que me repetía una y otra vez mientras me acercaba a él. Y luego llegó la mañana. Me desperté sola, con la cabeza doliéndome y la sensación de haber conseguido exactamente lo que quería: una noche sin complicaciones. Hasta que vi los gemelos dora

