Rina El amanecer apenas se asoma entre las nubes al este cuando la llevamos a la UCI quirúrgica. Cada enfermera del piso, así como todos los médicos, auxiliares, camilleros y personal de traslado con los que nos cruzamos, forman una fila en los pasillos, mostrando cariño y solidaridad. Aquí vemos la vida y la muerte todos los días, pero cuando se trata de uno de los nuestros, golpea de una manera completamente distinta. Dorian ya la está esperando en la habitación cuando fijo la cama en su lugar. Lograron extubarla en la UCPA, una señal tranquilizadora que significa que respira por sí sola sin la ayuda del ventilador, pero aún no ha abierto los ojos. Él la observa fijamente, tomando su mano mientras me aseguro de que todas sus líneas estén rectas y funcionando como deben. —Vanessa es s

